VALENCIA 20 Sep. (EUROPA PRESS) -
La misionera valenciana Francisca Martínez ha organizado en Ghana cursos de formación para centenares de mujeres con el fin de "enseñarles un oficio con el que puedan conseguir un trabajo y evitar así que emigren ilegalmente a España y otros países de Europa y sean prostituidas por mafias que las explotan sexualmente", según dijo la propia misionera.
La religiosa, perteneciente a la congregación Hermanas de la Caridad de Santa Ana, de 53 años, y natural de Cullera, ofrecerá en los próximos días cursos de formación de cocina y de corte y confección para más de 250 mujeres en una escuela profesional de Vroondorp (Ghana), de la que es su responsable, informaron fuentes del arzobispado a través de Avan.
También para disuadir a las mujeres para que no emigren, la religiosa invita a su centro de formación para que cuenten su experiencia a ghanesas que, tras haber marchado a otro país, han regresado a sus localidades de origen. En muchos casos, aportan su testimonio "mujeres a las que les habían prometido trabajos dignos, luego las engañaron y las obligaron a prostituirse y, cuando han conseguido volver, a veces lo han hecho contagiadas de sida".
Según Martínez, "mucha gente sin recursos de Ghana piensa que los países desarrollados son el cielo, y no son del todo conscientes de las penurias que van a sufrir también en ellos". Otros, sin embargo, "emigran porque ven a familiares suyos que se han marchado a algún país rico y que, a pesar de pasarlo muy mal allí, ganan más dinero" que en Ghana. "Sueñan con que ése puede ser su caso y tientan a la suerte", señaló la religiosa, que añadió que la emigración a Europa desde el país africano ha aumentado de forma "muy notable" en los últimos años.
Las mujeres que forma la religiosa en el centro que dirige en Ghana son jóvenes sin recursos económicos que "no han tenido apenas posibilidades de estudiar".
Tras aprender costura y cocina en el curso, que se desarrolla desde hace varios años, muchas de ellas "consiguen trabajo" en cocinas de hoteles, hospitales o internados, así como "haciendo pan y vendiéndolo en tenderetes, ya que aquí no existen las panaderías". Otras mujeres son empleadas para dar clases de costura en talleres o vender las prendas que confeccionan.
El centro de formación profesional de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana en Vroondorp fue fundado en 1974 para ofrecer alternativas a las mujeres de Ghana que, "empujadas por la pobreza", emigraban a Costa de Marfil, donde ejercían la prostitución. En la actualidad, "se repite la misma situación" con Europa o Estados Unidos como "lugares donde creen que pueden salir de la pobreza".
La religiosa valenciana, que permanece en Ghana desde 1987, ha hecho un llamamiento a la cooperación de los países desarrollados para que luchen contra "las mafias que explotan a personas" y que traten a los inmigrantes "como lo que son, seres humanos que huyen de la miseria".