Una concentración convocada este domingo por el movimiento Alcem la Veu Valéncia --compuesto por el Sector de la Dona de la HOAC, la asociación de teólogas Hágase y Donescreients-- ha reclamado "una Iglesia de iguales" - ALCEM LA VEU
VALÈNCIA, 1 Mar. (EUROPA PRESS) -
Una concentración convocada este domingo por el movimiento Alcem la Veu Valéncia --compuesto por el Sector de la Dona de la HOAC, la asociación de teólogas Hágase y Donescreients-- ha reclamado "una Iglesia de iguales" que ponga fin a la "discriminación" que sufren.
Ante la Puerta de los Apóstoles de la Catedral de la ciudad del Turia, integrantes de esta red de mujeres cristianas feministas han expresado el "hartazgo ante el injusto trato recibido, la profunda discriminación e invisibilización" en el seno de la institución eclesiástica.
Con este fin, han llevado a cabo una performance en la que "han estado representadas las mujeres de todo el mundo a través de los personajes de Eva y de María, la madre de Jesús, presentadas a lo largo de la historia de la Iglesia en dos categorías confrontadas de ser mujer, "obligándonos a situarnos en uno u otro de estos dos polos", explican las organizadoras en un comunicado.
En el manifiesto de cierre del acto, desde Alcem la Veu han abogado por "una Iglesia de iguales en la gestión, en la economía y en representación de la institución eclesial; en la toma de decisiones; en el acceso a los ministerios; en la reflexión teológica, la predicación y la transmisión de la fe; en el acompañamiento y dirección de los seminarios; en una visión ética de la sexualidad que evite tanto sufrimiento; así como en un cambio de una imagen de Dios, exclusivamente masculinizada".
"Es necesario dar más pasos y que esos pasos sean más rápidos", han defendido las asistentes, que han añadido: "Es cierto que con el papa Francisco se abrió una etapa de esperanza, una Iglesia más abierta, más cercana a los problemas y a la realidad de la gente, especialmente de la más vulnerable. Pero es necesario dar más pasos y que esos pasos sean más rápidos, porque pues como el propio documento del Sínodo reconoce, no hay ninguna razón para que las mujeres no asuman funciones de liderazgo".