VALÈNCIA, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -
La alcaldesa de València, María José Catalá, se ha reunido este miércoles por la tarde con la asociación Amics del Corpus y con representantes del Arzobispado donde se han abordado diferentes escenarios y se está trabajando "en un plan B" ante la celebración este fin de semana de la 'festa grossa' de la ciudad y la acampada de docentes en la Plaza de la Virgen en el marco de la huelga indefinida en la enseñanza pública no universitaria.
Así lo han indicado fuentes municipales tras la reunión, que ha concluido poco antes de las 22.00 horas. El Ayuntamiento ha puesto a disposición de Amics del Corpus "todos sus recursos" para mantener los actos programados con motivo del 700 aniversario de la celebración, uno de cuyos escenarios es la Plaza de la Virgen, donde un grupo de docentes está acampado desde el lunes. Según las mismas fuentes, el consistorio va apoyar a la Asociación de Amics del Corpus "en todo lo que decida".
Por su parte, la asamblea de la acampada educativa, en un comunicado en redes sociales, ha anunciado que han estado durante toda la jornada dialogando con los "protagonistas" de la celebración y han adoptado la decisión de "reubicarse temporalmente" en la misma Plaza para "facilitar el correcto desarrollo de la festividad, en un año tan importante como este, en el que se cumplen los 700 años".
Los docentes aseguran que con este "gesto" quieren demostrar su "respeto por la cultura valenciana" y que creen que el "diálogo constructivo es la mejor herramienta para evitar una confrontación que saca del foco nuestras reivindicaciones por la educación pública que nos llevan a ocupar la Plaza".
La llamada 'festa grossa' de València, que este año cumple su 700 aniversario, se celebra del 4 al 7 de junio en las calles del centro histórico, con elementos patrimoniales únicos como las Rocas, la Cavalcada del Convit, las danzas tradicionales, els gegants i cabuts, los personajes bíblicos y la solemne Procesión General del Corpus.
Ante la acampada de docentes iniciada este pasado lunes la Policía Local había remitido una carta a la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana en la que reclamaba "la adopción de las medidas oportunas y la intervención que proceda con la mayor celeridad posible" ante los actos previstos de la fiesta.
Por su parte, Subdelegación del Gobierno ha contestado al escrito con otra misiva en la que señala que las ordenanzas del Ayuntamiento de València establecen que la competencia para la retirada de elementos en la vía pública es municipal y que la pernocta y la acampada en espacios públicos no habilitados están prohibidas, según las ordenanzas municipales y avisa que "el desalojo forzoso de acampadas conlleva un alto riesgo de altercados graves y enfrentamientos físicos, por lo que acometer medidas como esta deben ponderarse y evaluarse por la parte técnica de los cuerpos policiales antes de ordenar emprenderlas".
Desde el colectivo de docentes que mantienen la acampadan expresaban a primera hora de este miércoles su intención de iniciar una "interlocución" con los responsables de la celebración del Corpus, para la que ya ha comenzado el montaje del tapiz en la pared de la Basílica, aunque señalaban que mantendrían esta forma de protesta --que ahora reubican temporalmente en la misma Plaza-- hasta que la Conselleria de Educación atienda sus peticiones.
Para el concejal de Compromís en el consistorio Pere Fuset la decisión de la asamblea de docentes acampados se trata de una "magnífica noticia" que es una "nueva muestra de responsabilidad, generosidad y respeto al patrimonio por parte de un movimiento que cada día tiene el apoyo de más valencianos" y una "mala noticia" para quienes "querían explotar un conflicto innecesario como un balón de oxígeno para deslegitimar el movimiento y, de paso, tapar su desprecio absoluto a la 'festa grossa'".