El investigador Félix López, del CENIM-CSIC, aplica el producto en una superficie afectada por humedades. / - CSIC
VALÈNCIA 3 Ago. (EUROPA PRESS) -
Un equipo formado por investigadores de tres centros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha patentado una nueva composición antifúngica que elimina el moho de superficies contaminadas y mantiene su efecto durante al menos 30 días tras su aplicación.
Este proyecto se inició para dar respuesta al problema generado por las inundaciones provocadas por la dana del 29 de octubre de 2024 en la provincia de Valencia, con miles de viviendas afectadas por la humedad y el crecimiento de mohos en paredes, techos y suelos, explica el organismo adscrito al Ministerio de Ciencia.
La formulación --desarrollada gracias a la colaboración entre el Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas (Cenim), el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA) y el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja (IETcc)-- combina alcoholes y un compuesto antimicrobiano en una mezcla de fácil aplicación, más sencilla de fabricar y más económica que otras alternativas disponibles actualmente en el mercado.
El tratamiento se diseñó inicialmente para la limpieza y descontaminación de viviendas y garajes afectados por la dana, aunque se puede emplear en cualquier superficie con problemas de humedad y proliferación de hongos. Durante los ensayos realizados, la formulación eliminó las manchas de moho presentes en paredes y evitó su reaparición durante el periodo de seguimiento.
La patente se basa en una combinación específica de alcoholes y un compuesto ampliamente utilizado por sus propiedades antimicrobianas. La acción conjunta de los componentes permite eliminar el moho existente y prolongar el efecto antifúngico sobre la superficie tratada.
"Hemos comprobado que una combinación concreta de dos alcoholes y una sal de amonio cuaternario ofrece una acción antifúngica muy eficaz y, además, mantiene su efecto durante semanas. Esta formulación permite eliminar el moho de forma sencilla utilizando un número reducido de componentes", explica Félix Antonio López Gómez, investigador del Cenim-CSIC.
La composición se aplica mediante pulverización sobre la superficie afectada y posteriormente se retira el material desprendido con una bayeta. La cantidad de producto necesaria depende del grado de contaminación, aunque en los ensayos realizados las dosis oscilaron entre diez y 50 mililitros por metro cuadrado.
PROBADO EN VIVIENDAS AFECTADAS POR LA DANA
La eficacia del tratamiento se evaluó en viviendas y garajes dañados por las inundaciones de octubre de 2024 en la provincia de Valencia, donde la humedad favoreció la aparición masiva de mohos sobre yeso, cemento y escayola, entre otros materiales de construcción.
Además de comprobar la eliminación visual de las manchas, el equipo realizó ensayos frente a quince especies distintas de hongos filamentosos aislados en estas viviendas por personal del grupo de Fisiología, Patología y Biotecnología Postcosecha del IATA-CSIC.
Entre ellos se encontraban especies de Aspergillus, Penicillium, Fusarium, Alternaria, Cladosporium y Mucor, hongos filamentosos capaces de deteriorar materiales y que también pueden producir micotoxinas y provocar problemas de salud como alergias respiratorias e infecciones.
"Los hongos presentes tras una inundación no solo deterioran paredes y techos, sino que también pueden suponer un riesgo para la salud de las personas que vuelven a habitar estos espacios. Disponer de tratamientos eficaces y duraderos facilita la recuperación segura de las viviendas afectadas", señala Ana Rosa Ballester, investigadora del IATA-CSIC.
Los resultados mostraron que la formulación inhibe completamente la formación de las esporas cuando se utiliza sin diluir y reduce significativamente su desarrollo incluso a concentraciones bajas. Además, consiguió inhibir en más de un 80% el crecimiento del micelio en 14 de las 15 especies estudiadas.
MÉTODO SENCILLO, ECONÓMICO Y SEGURO
El equipo también comparó la nueva formulación con dos productos comerciales utilizados para la limpieza de superficies. Uno de ellos, basado fundamentalmente en alcohol isopropílico, apenas consiguió eliminar el moho. El segundo mostró una eficacia similar, aunque con un coste considerablemente superior.
Frente a estas alternativas, la composición patentada emplea menos ingredientes, evita el uso de nanopartículas metálicas, que incrementan el coste y pueden plantear problemas en determinadas aplicaciones, y resulta más sencilla de fabricar, lo que facilita su producción y favorece su utilización en actuaciones de limpieza tras episodios de inundaciones o en edificios con problemas persistentes de humedad.
Los responsables del proyecto consideran que esta patente ejemplifica cómo la investigación y la colaboración multidisciplinar puede dar lugar a soluciones prácticas que den respuesta en situaciones críticas. "Nuestro objetivo es que este conocimiento pueda traducirse en una herramienta útil para facilitar la recuperación de viviendas y edificios afectados por inundaciones", concluye Eloy Asensio, del IETcc.