Trabajan en una tecnología que permitirá a robots humanoides intervenir en zonas de riesgo para las personas - AIJU
ALICANTE, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -
El instituto tecnológico AIJU ha explicado este martes que ya trabaja en desarrollar una tecnología "que permitirá a robots humanoides intervenir en entornos complejos y potencialmente peligrosos para las personas".
Así, impulsa, junto a otros seis centros nacionales, el proyecto Rocca, una iniciativa de I+D en el ámbito de la seguridad y la defensa orientada "al desarrollo de robótica avanzada para tareas de inspección, mantenimiento y asistencia en escenarios operativos complejos".
Uno de los principales "avances" alcanzados hasta el momento es "la validación de una arquitectura que conecta un robot físico con su gemelo digital y permite sincronizar sus movimientos en tiempo real", ha señalado AIJU en un comunicado.
Esta capacidad constituye, según la entidad, "un paso previo fundamental para avanzar hacia sistemas de teleoperación más intuitivos, supervisión remota y futuras aplicaciones de robótica avanzada, incluidos los robots humanoides".
Como explica Daniel Sánchez, doctor en Robótica e ingeniero de Proyectos en AIJU, "antes de que un robot humanoide pueda realizar tareas útiles, es necesario que exista una comunicación fluida entre el operador, el sistema robótico y su entorno digital". "Ese es precisamente el tipo de capacidad que estamos desarrollando", ha apostillado.
"COMUNICACIÓN CONTINUA"
El instituto ha apuntado que el "hito" validado en Rocca "permitirá que los movimientos ejecutados por un robot real se reproduzcan simultáneamente en su representación virtual y que las instrucciones transmitidas desde el entorno digital puedan llegar al sistema físico".
Esta "comunicación continua" entre ambos sistemas "sienta las bases para desarrollar soluciones de control remoto, simulación avanzada y teleoperación inmersiva". Se trata de una infraestructura tecnológica que, aunque menos visible que las demostraciones de habilidades de los humanoides, "resulta esencial para que la robótica pueda dar el salto desde los entornos controlados hasta las operaciones reales", ha apuntado el centro.
"Muchas veces la atención se centra en el robot, pero lo realmente importante es la capacidad de comunicación entre la persona y la máquina. Sin esa conexión, el robot es solo una plataforma física", ha señalado Sánchez.
Uno de los objetivos de Rocca es "facilitar que una persona pueda supervisar o intervenir en un entorno sin necesidad de desplazarse físicamente hasta él". La combinación de "plataformas robóticas, gemelos digitales y tecnologías inmersivas" permitirá "avanzar hacia modelos de presencia remota en los que un especialista pueda realizar determinadas operaciones desde una ubicación segura", según AIJU.
Así, el instituto ha añadido que "este planteamiento resulta especialmente relevante en seguridad y defensa, donde algunas intervenciones pueden desarrollarse en condiciones de difícil acceso o con riesgos para los profesionales".
Según indica Alfonso López, responsable técnico de proyectos y especialista en tecnologías digitales en AIJU, "el objetivo es trasladar las capacidades de un especialista allí donde no resulta viable desplazar a ese especialista".
"Esto puede facilitar la inspección de equipos, la asistencia técnica y determinadas operaciones de mantenimiento en entornos complejos o potencialmente peligrosos", ha subrayado este especialista.
APLICACIONES
Entre las aplicaciones contempladas, están "la inspección y el mantenimiento de drones, la asistencia sobre equipamiento especializado y el uso de plataformas robóticas en escenarios donde la presencia humana resulta complicada o desaconsejable".
"La finalidad no es sustituir a las personas, sino permitir que puedan actuar de forma segura allí donde actualmente existen limitaciones físicas, logísticas o de seguridad", ha subrayado López al respecto.
Según AIJU, "la tecnología desarrollada también abre la puerta a futuras soluciones de teleoperación inmersiva mediante realidad virtual". La evolución prevista contempla que los operadores puedan utilizar gafas de realidad virtual y mandos "para interactuar con el entorno digital y transferir sus movimientos al robot físico".
De esta manera, una tarea que en la actualidad "requiere programar instrucciones concretas" podría ejecutarse "de forma mucho más natural". "El operador dejaría de dar órdenes paso a paso para interactuar con el sistema de una forma mucho más parecida a como interactúa con el mundo físico", ha explicado.