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VALÈNCIA, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -
València quiere reducir a la mitad los siniestros de tráfico con heridos graves y fallecidos en 2030, para lo que pondrá en marcha un Plan Director de Seguridad Vial y otro de Actuación de la Policía Local. La iniciativa prevé la eliminación progresiva de la fase ámbar en las intersecciones y la presencia de agentes de policía en patinete en los carriles bici como medida de vigilancia.
Ambos planes se "alinean" con las líneas marcadas por la DGT en su Estrategia de Seguridad Vial 2030 y se fijan el objetivo de reducir los accidentes con heridos graves y fallecidos un 20 por ciento en este año respecto a los valores iniciales de referencia; un 30% en 2027; un 40% en 2029 y el 50% en 2030.
"Las medidas que se pretenden implementar responden a los nuevos desafíos de la ciudad, marcados por el crecimiento de población de la ciudad y de su área metropolitana, de la movilidad y de la consolidación de las nuevas formas de movilidad como los VMP", ha explicado el concejal de Movilidad y Seguridad Ciudadana, Jesús Carbonell, que ha presentado este martes el plan a la Mesa de Movilidad.
El Plan de Actuación de la Policía Local incluye medidas técnicas y policiales basadas, principalmente, en el análisis de datos de siniestralidad y el estudio de las velocidades registradas en la red viaria; la identificación de patrones objetivados de riesgo vinculados al consumo de alcohol y drogas; las distracciones al volante y la inspección, vigilancia y mejora de los viales ciclistas y el comportamiento de sus usuarios.
Entre las medidas se incluye la puesta en marcha próximamente de un nuevo grupo de inspección y vigilancia de los viales ciclistas, cuyos agentes patrullarán en VMP por los carriles bici para detectar infracciones relacionadas con la velocidad, las distracciones, el uso del casco y para auditar el estado del carril, la señalización y los elementos de seguridad, así como mejorar su interacción con los peatones.
Según ha informado el consistorio en un comunicado, la creación de este grupo policial especializado "optimiza el control operativo" de estas infraestructuras. El uso del VMP permite contar con una patrulla integrada en la red de micromovilidad, "con mayor capacidad de observación directa y detección precisa de infracciones".
La actuación se reforzará a través de campañas específicas y planificadas durante todo el año enfocadas a vigilar el consumo de sustancias psicotrópicas y alcohol, la vigencia de la ITV y el SOA de los vehículos, las distracciones por el uso de los móviles y auriculares, las infracciones en el estacionamiento, parada y circulación y el exceso de velocidad con los radares fijos y móviles-
Como novedoso recurso policial dedicado a combatir la indisciplina viaria, se incoporan dos vehículos con lector de matrículas para emitir denuncias automatizadas de ocupación del carril EMT/TAXI y la de zonas peatonales.
ANÁLISIS DE LA INFRAESTRUCTURA
Otra novedad reciente de la Policía Local en los últimos meses es la creación de un Departamento de Análisis Viario dedicado a identificar y analizar las zonas de alta siniestralidad para proponer revisiones de la señalización horizontal, vertical y semafórica y prestando especial atención a la movilidad de las personas con discapacidad.
A corto plazo se prevé poner en marcha un análisis de intersecciones para valorar la eliminación progresiva de la fase ámbar intermitente, porque muchos de los siniestros en que se ven involucrados los VMP suceden en ese momento. También se contempla el estudio de las interacciones entre peatones y usuarios de los carriles bici.
Las principales actuaciones se centrarán en el ámbito peatonal y accesibilidad a través de la mejora de las paradas de transporte público, la creación de entornos escolares seguros, la ejecución de nuevos pasos de peatones semaforizados, la instalación de avisadores acústicos y descontadores, la eliminación de obstáculos en aceras y la mejora de la visibilidad en intersecciones mediante el desplazamiento de plazas de motos antes de los cruces.
En relación con la movilidad ciclista, se ampliará la red de carriles bici segregados y se trasladará a la calzada aquellos tramos que actualmente discurren por la acera. Por último, en relación con la gestión del espacio y el transporte público se continuará incrementando la dotación de plazas reservadas para Personas con Movilidad Reducida (PMR), las de Carga y Descarga y se aplicarán medidas específicas para optimizar la velocidad comercial de la red de la EMT como la señalización de nuevos carriles bus o la regulación semafórica específica para el transporte público.
EVOLUCIÓN DE LA SINIESTRALIDAD
En el taller participativo donde se han explicado las medidas se ha informado de la evolución de la siniestralidad de los últimos siete años. La Policía Local ha detectado una tendencia ascendente solo interrumpida en 2020 por la pandemia. Además, desde 2023 los ingresos hospitalarios superiores a 24 horas pasan a ser considerados como lesiones graves con independencia de que la lesión sea de baja lesividad.
El aumento global de siniestros está "directamente vinculado" a un crecimiento "sin precedentes" de la movilidad urbana, con récords históricos de 120,5 millones de viajeros en la EMT y 92,7 millones en Metrovalencia en 2025, además de un repunte del 10% en el uso de los carriles bici respecto a 2024.
A este volumen de desplazamientos se sumó a finales de 2024 y primer semestre de 2025 el impacto "excepcional" de la dana, cuyas consecuencias en las infraestructuras de Renfe y Metrovalencia supusieron una mayor utilización del vehículo privado.
En relación a las víctimas mortales, el número se ha reducido un 28% entre 2019 y 2025. Así en el año 2019 hubo 19 fallecidos en accidente en la ciudad por delante de 2022, con 15 mientras que los años 2023 y 2024 se cerraron con 10 y 2025 con 13 víctimas (seis peatones, tres conductores de VMP, dos de motocicleta y dos de turismo).
De las 182 personas que en el 2025 sufrieron lesiones graves, la motocicleta ocupa el primer lugar con 81, seguida de los peatones con 50, del VMP con 27 personas, la bicicleta con 12 y siete en turismo.
Desde el año 2019, el incremento de la siniestralidad de los VMP y la gravedad de las consecuencias es clara: de 346 siniestros se ha pasado a los 825 en el año 2022, a los 1.054 en 2024 y 1.192 siniestros en el año 2025. Las personas usuarias de VMP tienen una implicación en el 13% de los siniestros y representan el 23% de los fallecidos y el 15% de los lesionados graves.
En cuanto al resto de usuarios de la vía, los siniestros con bicicleta implicados se mantienen por debajo de los niveles de 2022 y son las colisiones frontolaterales y las caídas las circunstancias que más incidencia tienen en este tipo de siniestros. En la mayoría de siniestros en los que se ve implicada una bicicleta se ve involucrada también otra bicicleta, un vehículo de movilidad personal o un peatón.
Por su parte, la siniestralidad de motocicletas y ciclomotores ha experimentado un descenso respecto al año 2024. En cuanto a las causas generales, la conducción distraída o desatenta se mantiene como el factor más frecuente, seguida del incumplimiento de la prioridad de paso. El estudio concluye que los cruces y vías con mayor accidentalidad coinciden con las grandes arterias de la ciudad, que soportan la mayor intensidad de vehículos a motor.