Actualizado 30/08/2016 16:51 CET

Los 50 mejores actores de la historia

Los 50 mejores actores de la Historia
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MADRID, 26 Ago. (EDIZIONES - Álvaro Macías)

Los actores. Esos seres que en la vida real se comportan de formas más o menos ortodoxas, pero dentro de las pantallas... dentro de las pantallas consiguen ser desde vaqueros a abogados a guerreros a mafiosos y hasta seres de la vida real que se comportan de formas más o menos ortodoxas.

Aprovechando la celebración del Día Internacional del Actor y de la Actriz, he aquí la lista de los 50 mejores intérpretes de la historia divididos en dos bloques: aquellos que conforman las 25 leyendas del séptimo arte (elegidos por la AFI) y aquellos 25 intérpretes modernos (seleccionados por nosotros)  que han alcanzado el máximo nivel en la mimetización con sus personajes.

En la lista de las leyendas, elaborada por la AFI (American Film Institute), y por motivos geográficos, hay una serie de ausencias destacables como Toshiro Mifune, Marcello Mastroianni o nuestros Paco Rabal, José Luis López Vázquez, Alfredo Landa o Fernando Fernan-Gómez.

Lo que ya extraña más es que no aparezcan en esa lista nombres tan indiscutiblemente legendarios como Jack Lemmon, Paul Newman, Charlton Heston, Peter Ustinov, John Cazale o Tony Curtis, o, por sus truncadas carreras, Heath Ledger o Phillip Seymour Hoffman. Pero esta es la lista que conforma, según la AFI, los 25 mitos del cine.

LAS 25 LEYENDAS

1- HUMPHREY BOGART

El actor que mejor ha sabido llenar la pantalla, un titán muy quieto sobre una barra. Sombrero. Gabardina. Ganó un Oscar por La Reina de África pero igualmente será recordado por El halcón maltés, El sueño eterno o, sobre todo, su Rick en Casablanca. Nunca se le ha intentado imitar, ¿quién podría?

2- CARY GRANT

Sempiterna imagen de galán, mueca a mitad de camino del asombro y la sonrisa, sólo Cary Grant era capaz de lidiar a Katharine Hepburn en La fiera de mi niña o correr como en Con la muerte en los talones y nunca ganar un Oscar (exceptuando el Honorífico) o un Globo de Oro. Y aún así, su puesto en esta lista es incontestable.

3- JAMES STEWART

Nos enseñó ¡Qué bello es vivir!, lidió con el Vértigo y La ventana indiscreta de Hitchcock y fue todo un Caballero sin espada. James Stewart es ese actor para el que un único Oscar (por Historia de Filadelfia) parece poco. Por sencillez. Por desdén de la soberbia. Por ser una estrella antes de ascender al cielo.

4- MARLON BRANDO

Toda una fuerza de la Naturaleza, un volcán, un buen tornado, Marlon Brando fue desde la pasión más desbordada en Un tranvía llamado Deseo o La ley del silencio hasta el impasible y taciturno Don Vito Corleone de El Padrino. Entre medias dejó un papel para el recuerdo de cada espectador. Puro fuego actuando, aún su escuela, la calle, sigue vigente.

5- FRED ASTAIRE

Saltos. Giros. Coreografías para la posteridad. Dotaba al pentagrama de lo móvil de su cuerpo. Controlaba cada músculo como un cirujano del baile. Fred Astaire cambió el cine musical para siempre con cintas como Sombrero de Copa, Melodías de Broadway o Una cara con ángel.

6- HENRY FONDA

Henry Fonda lo hizo todo y todo de forma superlativa: el único hombre justo de aquellos 12 hombres sin piedad, la senectud perfecta de En el estanque dorado y hasta el antagonista preciso de Hasta que llegó su hora. Tenía mar en la mirada. Y ojo para labrarse una trayectoria que pesa en la memoria. En una palabra: irrepetible.

7- CLARK GABLE

Aunque inmortalizado para siempre en aquel 'Francamente querida, me importa un bledo' nunca traducido en español de Lo que el viento se llevó, Clark Gable fue siempre mucho más. Protagonizó Sucedió una noche, la primera película en ganar los cinco Oscars principales (Película, Director, Actor Protagonistas, Actriz protagonista y Guión), pero aún así no es suficiente. Sin artificio, Clark Gable hacía de la actuación un manierismo continuado, un muy buen espejo.

8- JAMES CAGNEY

Con sus facciones de gángster indómito, James Cagney supo ganarse al público siempre con una pistola en la mano: Al rojo vivo, El enemigo público o Ángeles con caras sucias así lo demuestran. Y supo reírse de todo ello en la maravillosa Uno, Dos, Tres, de Billy Wilder. Con un dandismo de pequeño inteligente, Cagney bramaba y susurraba con la misma y aparente facilidad.

9- SPENCER TRACY

A Spencer Tracy es imposible imaginárselo sin su esposa Katharine Hepburn al lado (La costilla de Adán, Adivina quién viene esta noche) pero se atrevió con todo: desde juicios a nazis (Vencedores o vencidos) hasta Hemingway (El viejo y el mar). Ganó dos Oscars. Y un homenaje animado con ese protagonista de Up que tanto se le parece.

10- CHARLIE CHAPLIN

Dicen que una vez se presentó a un concurso de imitadores de Charlot y quedó tercero. Otra broma más de este genio del humor que ya fuera dando discursos o jugando -qué metáforas de nula sutilidad- con la bola del mundo (El gran dictador), en la fábrica o inventándose una canción sobre la marcha (Tiempos modernos) o como padre adoptivo (El chico), la sonrisa es indivisible a sus películas.

11- GARY COOPER

Únicamente por ser el sheriff que se enfrenta a esa silla vacía en Sólo ante el peligro ya merecería estar en esta lista, pero Gary Cooper, además, fue el Sargento York y protagonizó Por quién doblan las campanas. Sobran las palabras.

12- GREGORY PECK

Atticus Finch en Matar a un ruiseñor. El personaje de cine que todos quisieran ser. Solamente alguien que desprendía la honestidad de Peck pudo darle vida. Inexorablemente actor, hizo gala de su bonhomía en cada película que le tuvo: Vacaciones en Roma o Los cañones de Navarone así lo atestiguan.

13- JOHN WAYNE

El arquetipo de vaquero por excelencia. El western es sinónimo de su sombrero. El hombre de El hombre que mató a Liberty Valance. El hombre tranquilo de El hombre tranquilo. Centauro en Centauros del Desierto. Imponente, bebedor e inigualable, por si era poco ahí quedan La diligencia, Río Bravo o Valor de Ley, que le valió un Oscar.

14- LAURENCE OLIVIER

Shakespeare hecho carne. Hamlet, Otelo, Ricardo III, Enrique V... Y no se quedó ahí: dentista sin modales exquisitos en Marathon Man, general romano a la búsqueda de Espartaco, apostador a vida o muerte en La huella, ¡y el mísmisimo Zeus! en Furia de Titanes. Nadie puede negarle el prestigio de ser leyenda.

15- GENE KELLY

Es francamente difícil que alguien no haya tarareado el 'I'm singing in the rain' un día de lluvia. Imposible. Y todo se lo debe a este actor de musicales que rodaba de forma compulsiva, con fiebre, con leche en vez de agua y que dio obras maestras como Levando anclas, Un americano en París o Un día en Nueva York.

16- ORSON WELLES

Suyo es el Rosebud de Ciudadano Kane. Motivo suficiente para ser mito. Pero además ocupó los fotogramas de La Dama de Shanghai. Los contraplanos de Sed de mal. E incluso se dio a sí mismo una de las mejores frases del cine en El tercer hombre: "En Italia, en 30 años de dominación de los Borgia, no hubo más que terror, guerras, matanzas,... pero surgieron Miguel Ángel, Leonardo da Vinci y el Renacimiento. En Suiza, por el contrario, tuvieron 500 años de amor, democracia y paz. ¿Y cuál fue el resultado? El reloj de cuco". Qué más.

17- KIRK DOUGLAS

La única leyenda que sigue viva (y este año cumple 100). La viva imagen de Vincent van Gogh en El loco del pelo rojo, saltando de remo en remo en Los vikingos, combatiente en los Senderos de Gloria, por culpa de Kirk Douglas todo el mundo imagina a Espartaco con un hoyuelo. Y esa mirada.

18- JAMES DEAN

La más joven de las leyendas. La más indómita. La más enigma. Prototipo del 'vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver', a James Dean le bastaron tres películas para entrar en el Olimpo: Al este del Edén, Gigante y, cómo no, Rebelde sin causa.

19- BURT LANCASTER

Con el beso en la playa más famoso de la historia del cine (De aquí a la eternidad), difícilmente Burt Lancaster no iba a aparecer en esta lista. De rostro anguloso y porte de gigante bonachón, el actor era capaz de llevar el peso de una película de 3 horas sobre sus hombros (El Gatopardo) sin inmutarse. Ganó un Oscar.

20- LOS HERMANOS MARX (GROUCHO, CHICO Y HARPO)

La comedia del absurdo y el humor inteligente jamás se aunaron tan bien como en el nombre de estos tres hermanos (¿o eran cuatro, Zeppo?) que derrochaban carisma y risas a partes iguales en cada ocurrencia. Una frase mítica de Groucho por aquí, una réplica -a piano- de Chico por allá y la bocina de Harpo para rematar. Y dos huevos duros. El cine sería un mal jeroglífico sin ellos.

21- BUSTER KEATON

El payaso triste por excelencia. La comedia de situación en su más alta expresión. Buster Keaton creó un modo de entender lo que quería el espectador desde la sencillez de una mirada lánguida tras una pifia incorregible. Ahí están para comprobarlo El maqunista de la general o El moderno Sherlock Holmes.

22- SIDNEY POITIER

Era todo presencia. Él fue quien rompió el tabú racista del viejo Hollywood con algo tan sencillo como ser el mejor en tu trabajo. Rebelión en las aulas, Adivina quién viene esta noche o En el calor de la noche sólo sirvieron para dar un puñetazo sobre la mesa homófoba de la época. Con Los lirios del valle se convirtió en el primer actor negro que ganar el Oscar a Mejor Actor Protagonista.

23- ROBERT MITCHUM

Tez canallesca y un sombrero Fedora. Era único. Sus nudillos tatuados acabaron por hacerle eterno. Robert Mitchum era esa clase de actor que se denomina polivalente: fue la pesadilla de dos generaciones -mínimo- con La noche del cazador y El cabo del terror, pero también supo sacar de sí al maestro de escuela de La hija de Ryan y al antiguo detective de Retorno al pasado. Siempre supo su lugar en las películas y eso le ha valido su puesto en esta lista.

24- EDWARD G. ROBINSON

La más desconocida de las leyendas era sin embargo un absoluto de la pantalla. Habitual secundario de lujo (Cayo largo, Perdición, Los diez mandamientos), Edward G. Robinson tenía ese misterio de cine noir siempre consigo, como una sombra amplia, a la que le sacó todo el partido en El extraño. Pequeño gigante.

25- WILLIAM HOLDEN

Probablemente, William Holden sea uno de los actores con una de las carreras más envidiadas e irrepetibles: El crepúsculo de los dioses, Grupo salvaje, El puente sobre el río Kwai, Network, un mundo implacable... Pero es que esa mirada celestísima es de igual forma envidiada e irrepetible. Su gloria es seguir vigente, como esculpido, en la memoria.

NUESTROS 25 ACTUALES

1- JACK NICHOLSON

El loco. El incorregible. El fan de los Lakers. El eterno. Jack Nicholson es ese actor que ha hecho único cada papel que ha tocado. Su lista de obras maestras no da abasto. Nombrar sólo algunas sería desdeñar demasiadas. Ha ganado tres Oscars, pero de 12 nominaciones. Ni siquiera esto es baremo. Su gran premio será sobrevivir al tiempo. Aunque él ya no lo pueda recordarlo por el (maldito) Alzheimer.

2- DANIEL DAY-LEWIS

El Método hecho actor. Aprendió a cazar para El último mohicano, no se separó de su silla de ruedas para Mi pie izquierdo, afilaba cuchillos entre las tomas de Gangs of New York, exigió el trato de Señor Presidente en el rodaje de Lincoln o aprendió a extraer petróleo para Pozos de ambición. Tres Oscars de cinco nominaciones le avalan. Una inmersión en cada rol que le hacen a su vez persona y mito.

3- AL PACINO

Michael Corleone. Tony Montana. Serpico. Vincent Hanna. Nombres con un único rostro que grita, que dispara o que llora. Intérprete arriesgado (ahí queda Tarde de perros), Al Pacino consiguió su único Oscar a la octava nominación -que coincidió con la séptima- por Esencia de mujer. Pero pocos pueden decir que no lo mereciera desde la primera a la última. Bueno, quizá por Dick Tracy hubiera sido excesivo.

4- ROBERT DE NIRO

El actor favorito de todos. El actor favorito de Scorsese, con quien podría volver en 2018. El actor al que han recurrido Coppola, Tarantino, Michael Mann y Michael Cimino, Bertolucci o, en su único acercamiento a Hollywood, Sergio Leone. Alguien que ha cambiado el cine con su presencia, una pistola, su media mueca de sonrisa, su lunar. 7 nominaciones. Dos Oscars.

5- LEONARDO DICAPRIO

Ya tiene el Oscar más celebrado de los últimos años en el bolsillo, pero Leo venía haciéndose hueco en esta lista no a base de premios, sino de papeles con mucho coraje detrás. Icónicos. Cada persona tiene su DiCaprio favorito. Sólo trabaja con los más grandes porque el resto del tiempo lo pasa concienciando al mundo sobre el peligro que corre el medio ambiente. Si ahora gritara "¡Soy el rey del mundo!" nadie se lo negaría.

6- SEAN PENN

Sean Penn es uno de esos actores que parece que siempre se queda con algo de sus personajes, que parece que lleva una carga a cuestas de cada sentimiento ficcionado frente a las cámaras. Ganador en dos ocasiones del Premio de la Academia, es un seguro incontestable. Cuántos vellos habrá puesto de punta es una pregunta igualmente incontestable.

7- JEAN-PAUL BELMONDO

¿Cómo triunfar siendo un canalla? Siendo Belmondo. Érase un hombre a un cigarro pegado, a un idioma francés que sólo en su voz encaja. Sin este animal no se entendería a Godard ni, por ende, la Nouvelle Vague: Al final de la escapada, Pierrot el loco, Una mujer es una mujer... Ningún premio le haría justicia: no se premia a los granujas.

8- ANTHONY HOPKINS

La mirada más azul para un Sir galés. Los párpados escondidos. Y una 's' acentuada: así se crea a Hannibal Lecter. Así se gana el Oscar por 15 minutos de El silencio de los corderos. Pero Anthony Hopkins es incluso más: Lo que queda del día, El hombre elefante, Sobrevivir a Picasso... incluso el mismísimo Odín -el Odín con la mirada más azul-.

9- MORGAN FREEMAN

"¿Rehabilitado? Es sólo una palabra de mierda. Así que rellene su formularios, hijo, y no me haga perder más el tiempo". Aunque en España sonara con la voz de Pepe Mediavilla, Morgan Freeman ha dado lecciones de interpretación a casi cualquier generación. Cadena perpetua, Million Dollar Baby, Sin perdón, Seven. El actor que nació para encarnar a Nelson Mandela es también quien paseó a Miss Daisy y le puso rostro a Dios.

10- JOAQUIN PHOENIX

Visceral, Joaquin Phoenix siempre parece actuar desde las entrañas, con la lengua fuera. Indescriptible, críptico, entregado, indomable. Su labio cortado, su mirada huidiza, su hermano muerto: todo en él era Johnny Cash. O Cómodo en Gladiator. O Freddie Quell en The Master. O Theodore en Her. Sin Oscar todavía, porque ni siquiera lo busca, Phoenix se ha ganado el respeto mundial desde su indiferencia por éste.

11- KEVIN SPACEY

Como ha demostrado en diversas entrevistas, Kevin Spacey es capaz de imitar a casi cualquier persona. Su versatilidad, su rostro de hombre común, su aparente tranquilidad en una tormenta le hicieron crear roles inolvidables: Sospechosos habituales, American Beauty, la serie House of Cards. Dos Oscars le acompañan y aún así se atreve sólo a prestar la voz en ocasiones especiales como Moon o Hopper en Bichos, de Pixar.

12- RICARDO DARÍN

La elegancia de la humildad. La estrella que no hace nada por mantener su status más allá de dos duchas y cuatro comidas al día. Y el acento argentino más reconocible. Dijo no a Hollywood bien alto porque no le hacía falta: Nueve reinas, El secreto de sus ojos, El hijo de la novia, Truman. Su facilidad para hacer suyo cada papel es la lección que deja para la historia del cine.

13- GENE HACKMAN

Retirado del cine desde 2004, Gene Hackman se hace más palpable con el tiempo. Como protagonista (French Connection, La conversación, Arde Mississippi), secundario (Bonnie & Clyde, Los Tenenbaums) o antagonista (Sin perdón, que le valió su segundo Oscar), este actor de aparente sobriedad ha dejado una huella imborrable en el séptimo arte como una pincelada exacta.

14- TOM HANKS

El individuo común al que le ocurren cosas descomunales. Tom Hanks ha creado un arquetipo que prácticamente sólo él ejemplifica: Salvar al soldado Ryan, Náufrago, Philadelphia, Forrest Gump, La terminal, Capitán Phillips o la inminente Sully. Pero hay que darle el plus de haber empezado como cómico (Big, Esta casa es una ruina) y luego haberse desdoblado haciendo cosas tan dispares como Toy Story, Camino a la perdición o El puente de los espías. De los pocos que han ganado dos Oscars al Mejor Actor en años consecutivos.

15- DUSTIN HOFFMAN

Con una sonrisa de sabelotodo. Así coqueteaba él con la señora Robinson en El graduado. Sin la sonrisa, era Rain Man. Siete veces nominado y con dos Oscars en su haber, Dustin Hoffman encarna al actor que no ha temido las críticas o el oprobio por su trabajo (Tootsie, Cowboy de medianoche) ni él mismo criticar un modelo de sociedad (Kramer contra Kramer, Perros de paja). Camaleón absoluto.

16- BRAD PITT

Seguramente, Brad Pitt sea el mejor estratega de su propia carrera. Comenzó en papeles secundarios con grandes directores (Thelma y Louise, Amor a quemarropa, Doce monos) para luego usar su físico y su fama, ambos siempre a más, para hacer las películas que deseaba: Seven, El club de la lucha, Babel, Malditos bastardos. Afincado también como productor, es el actor que han visto crecer todas las generaciones.

17- CHRISTIAN BALE

Quién hubiera dicho que detrás de la voz de Thomas en Pocahontas se escondía todo un cuerpo al servicio del cine. Ganador del Oscar por The fighter, nunca se ha amilanado ante nada: psicópata en American Psycho, forajido en El tren de las 3:10, trasunto de Bob Dylan en I'm not there. Y Batman. Christian Bale es quizá el mejor ejemplo de poner el personaje por encima de la persona. Y lo ha demostrado.

18- SIR IAN MCKELLEN

Actor forjado en las tablas londinenses, ha tenido que ser ya en la senectud cuando a Ian Mckellen le ha llegado el favor del público y el reconocimiento. Ser Gandalf, Magneto y Sherlock Holmes ayuda. Experto en Shakespeare, McKellen se grabó a fuego en la memoria con Dioses y monstruos. Y la homosexualidad que no esconde sino que abandera le ha valido ser uno de los actores más queridos dentro y fuera de las pantallas.

19- MICHAEL CAINE

Tan indómito como elegante, con ese saber estar inglés de pura cepa, Michael Caine es el intérprete que su sola presencia alza una película. Con dos Oscars como secundario de seis nominaciones, es el broche a toda cinta de Christopher Nolan. Pero que sea tan admirado viene de antes: Alfie, La huella, El hombre que pudo reinar, Hannah y sus hermanas. O de ahora, donde sigue seduciendo y provocando exhalos en obras como La Juventud, de Sorrentino.

20- JOSÉ SACRISTÁN

El grito español en esta lista lo pone un actor que no tiene que alzar la voz para ser oído. José Sacristán ha aparecido y desaparecido del cine como quien sabe cuándo es su lugar y su escena. Militante en mil y una comedias del tardofranquismo (de extra Sor Citröen a secundario en Vente a Alemania, Pepe), se rehizo a sí mismo con El viaje a ninguna parte y con la nueva ola del cine español (Magical Girl o la inminente Las furias).

21- BENICIO DEL TORO

Monstruo del celuloide, trabajador estajanovista, Benicio del Toro ha hecho del secundario robaescenas su seña de identidad. Quizás el mayor ejemplo de esto sean sus películas ambientadas en las fronteras: Sicario, Traffic (su único Oscar). Desde que se trasladó a Hollywood con Sospechosos habituales, su presencia intimida la pantalla: 21 gramos, Snatch, el díptico sobre el Che. Habrá que ver qué papel juega en el octavo episodio de Star Wars.

22- TOM HARDY

Pese a no haber cumplido aún los 40, Tom Hardy representa toda la garra de quien tiene ansia por interpretarlo todo. Gigante en cada papel que ha conseguido, se nota mucha minería para llegar donde ha llegado. El renacido, Origen, Mad Max, su Bane en El Caballero Oscuro. La leyenda renace... Es capaz de levantar él solo una película (Locke, Legend), de ahí que Nolan vuelva a contar con él para Dunkerque. Su carácter puro también le acompaña.

23- ROBERT REDFORD

El actor que adoran las madres. El mejor compañero de Paul Newman. Robert Redford. Aún sin tener nada que demostrar se atrevió a actuar sin decir una palabra en Cuando todo está perdido. Y eso que le encantaba hablar, como en El Golpe o El candidato. Brillante en Todos los hombres del Presidente, Brubaker o Dos hombres y un destino, se le recuerda cada año por Sundance o por la reemisión de Memorias de África.

24- RUSSELL CROWE

El actor más dotado para la épica, para pasar de una máscara a otra con la media sonrisa del vencedor o del vencido. Pocos hay que no hayan fantaseado ser su Máximo en Gladiator. Y saber que el guión lo iban escribiendo día a día en el rodaje le da más mérito. Pero ya deslumbró en su Nueva Zelanda natal y plantó cara a todo un Pacino en El dilema. Una mente maravillosa, Master & Commander, L.A. Confidential o El tren de las 3:10 no serían lo mismo sin él. Ni se entenderían los últimos 20 años del cine.

25- ANDY SERKIS

Al César lo que es del César. Nuca mejor dicho. Andy Serkis ocupa un lugar privilegiado en la historia del séptimo arte, no ya por sus dotes como actor, indudables, sino por ser pionero de una forma de entender el avance del cine como ninguno. El actor detrás de Gollum en la trilogía de El Señor de los Anillos, de César en El origen del planeta de los simios y secuela o del Capitán Haddock en el Tintín de Spielberg no gana premios porque no existen para lo que él hace. Y eso ya es su mayor legado.