Crítica de Deadpool: El (super) poder de lo auténtico

Actualizado 22/02/2016 12:45:22 CET
Deadpool
FOX

   MADRID, 19 Feb. (EUROPA PRESS - Israel Arias)

   Decir que Deadpool es una gamberrada divertidísima o un soplo de aire fresco al cine de superhéores no deja de ser cierto, pero es simplificar bastante el asunto. Deadpool es más que eso. Es un auténtico huracán, una patada en la entrepierna al aburrimiento propinada con saña y un rosario de tacos de regalo que ha cambiado las reglas del juego.

   Y no es de extrañar que Tim Miller, director, y Ryan Reynolds, protagonista, le tuvieran tantas ganas. Once años estuvieron peleando por sacar su criatura adelante hasta que la filtración -demasiado oportuna para ser casualidad- de una secuencia de prueba filmada hacía ya demasiado tiempo abrió los ojos de los trajeados de Hollywood y les hizo ver todo el poder de arrastre que podría tener Deadpool... en una verdadera película de Deadpool.

   Y eso, que sobre el papel parecía una perogrullada de manual, es precisamente el mayor logro de la cinta de Miller: conseguir una película no perfecta, pero sí totalmente fiel al espíritu del personaje. Condición 'sine qua non' para director, estrella y también para los verdaderos héroes de la peícula, los guionistas Rhett Reese y Paul Wernick, aunque para eso tuvieran que poner en peligro la ansiada marca milmillonaria y asegurarse la censura en China.

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DE LA DIFICULTAD, VIRTUD

   Pero frente a la calificación R, a la censura en algunos mercados ahora ya cruciales, a un presupuesto verdaderamente limitado para este tipo de películas y a la mala prensa que necesariamente implican sus aún más necesarios riesgos, el público, que en este tipo de productos es -para bien o para mal- quien acaba dictando la sentencia definitiva, ha reaccionado con el pulgar hacia arriba.

   El deslenguado, violento y soez psicópata del mono rojo ha hecho honor a su denominación hispanoparlante y ha masacrado la taquilla señalando con el dedo a quienes quisieron mutilar su esencia y convertirlo en otro edulcorado superhéroe más... por su propio bien, decían. Eso hubiera sido curarse en salud y esos "trajeados de Hollywood", que diría el guardián galáctico James Gunn, olvidaron que Deadpool se cura solo.

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