MADRID, 6 Sep. (EDIZIONES) -
Rooney Mara ha desvelado como afrontó las escenas más duras de Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres y su método para evadirse no podría ser más sorprendente. La actriz que dio vida a Lisbeth Salander en la cinta de David Fincher veía Toy Story 3 para relajarse después de las escenas de violación explícita de la cinta.
Mara ha repasado su carrera en el Festival de Cine de Telluride y ha explicado como fue el rodaje del thriller basado en la saga literaria Millennium. La filmación se prolongaba 16 horas al día y le resultaba muy difícil evadirse, según publica The Guardian.
La actriz ha contado que tenía que "reír entre tomas" para aliviar la tensión y que era un papel que no esperaba después de haber visto la cinta original sueca. "No hay una maldita manera de conseguir esta parte", ha recordado la actriz que dijo en su momento.
Tanto le agotó este papel, que le valió una nominación a los Oscar como mejor actriz, que estuvo a punto de rechazar su participación en el drama romántico Carol. Finalmente la cinta de Todd Haynes que protagoniza junto a Cate Blanchett se retrasó y sí que pudo dar vida al personaje de Therese Belivet.
CAROL, SU NUEVA PELÍCULA
Asimismo, ha contado que para prepararse para su nueva película, que está ambientada en los años 50 en Nueva York, el director le envió una selección de películas para ver, música que debía escuchar y un libro con referencias visuales para ayudarla a meterse de lleno en la época.
Mara también ha tenido palabras para La red social, el biopic del creador de Facebook en el que tuvo un pequeño papel. Lo describe como uno de los desafíos más emocionantes de su carera hasta la fecha, a pesar de lo estrictos que eran con respecto al guión. "Con un libreto de Aaron Sorkin no hay espacio para tu propia visión", ha confesado.
La actriz tiene pendiente de estreno el mencionado drama Carol, que se presentó en el Festival de Cannes en mayo y llegará a los cines el 27 de noviembre en Estados Unidos. Además, ha dado vida a Tigrilla en Pan (Viaje a nunca jamás), la revisión de Warner del niño que no quería crecer de James Barrie, y sus próximos proyectos incluyen la cinta aún sin título de Terrence Malick y Collateral Beauty, entre otros.