MADRID, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -
Pablo Abraira, uno de los grandes solitas de la década de los
sesenta, autor de temas como "Gavilán o paloma" o "Tú o nada", retoma
su carrera musical, tras seis años de paréntesis, con un nuevo disco
titulado "Ahora", que según explicó el periodista J.R Pardo, destaca
por su "tranquilidad" y su "sobriedad".
Abraira, miembro de grupos como "Los Gringos" "antes de triunfar
como solista a finales de los setenta, señaló que su nuevo disco aúna
todas sus experiencias en el mundo de la música, abarcando distintos
estilos musicales como el reagge, el pop, la balada o el blues.
"Este álbum refleja todo lo que me ha influenciado en la música",
agregó este artita, que tiene ya en su haber siete trabajos
discográficos: "30 de febrero" (1977), "Visiones" (1978), "Ciudad
dormida" (1979), "Vida" (1981), "Cuarto creciente" (1983), "Taller de
sentimientos" (1987) y "Ahora" (2003). Este solista, quien simultaneó
su carrera musical con su pasión por el teatro en donde representó a
personajes como Jesucristo Superstar o el Che Guevara en el musical
"Evita", destacó la "honestidad" de este nuevo disco "porque está
hecho para que le sea útil a muchas personas", apuntó.
DEL CONTENIDO SOCIAL AL AMOR
"Pasito a pasito", "Puerta abierta", "Sólo Rocío", "Te quiero" o
"Aquel hombre solo" son algunos de los nuevos temas de este disco,
cuya temática oscila entre el contenido social de canciones como
"Puerta abierta" a baladas románticas al estilo de "Sólo Rocío"
compuesta por Jorge Drexler.
Sin embargo, a pesar de que Pablo Abraira no ha querido recurrir a la
"tentación" de sacar un recopilatorio de viejos éxitos, su nuevo
disco incluye el tema "Gavilán o Paloma", que ocupó los primeros
puestos en las listas de ventas del año 1977. "No es un disco de
actualidad que suene en las radio fórmulas- aclaró el artista -es un
disco para escuchar tranquilo en casa o en el coche".
En este sentido, el periodista musical J.R.Pardo destacó la calidad
de este trabajo, "que se aprecia más cuanto más se escucha" y que
demuestra la "madurez" y la "maestría" de Pablo Abraira no sólo como
compositor sino también como intérprete, "capaz de seguir
evolucionando y enriqueciéndose con experiencias ajenas y propias".