Andrés Lima salda "una deuda personal" con 'Shock' sobre el neoliberalismo y Pinochet en forma de teatro documental

Andrés Lima salda "una deuda personal" con 'Shock' sobre el neoliberalismo y Pinochet en forma de teatro documental
MARCOSGPUNTO
Publicado 23/04/2019 17:37:47CET

   MADRID, 23 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El Centro Dramático Nacional presenta en el Teatro Valle Inclán, del 25 de abril al 9 de junio, 'Shock (El condor y el puma)', una obra experimental que utiliza el golpe de Estado en Chile de 1973 para hablar sobre "cómo el shock económico y del neoliberalismo sigue vigente en Europa", según ha dicho en rueda de prensa en Madrid este 23 de abril el director Andrés Lima, que realiza un análisis personal sobre el derrocamiento del presidente socialista Salvador Allende en el país andino.

   En este sentido, para Lima la obra es "una deuda personal por contar" el momento en el que Augusto Pinochet asciende al poder. "Quería que estos hechos pasaran al escenario en forma de emoción y que la gente sienta qué sucedió en la Casa de la Moneda el 11 de septiembre de 1973, entender cómo se dan las conversaciones entre Kissinger y Nixon para planear el golpe de Estado", ha añadido Lima, a quien el tema le ha rondado la cabeza desde los 15 años, cuando le impactó el asesinato del músico comunista Víctor Jara.

   "Recuerdo bien el golpe de Estado porque en la época de transición se adquiría una conciencia política muy temprana y me impresionó aquella intervención militar, la tortura y muerte de Jara", ha indicado.

   "Hay que mirarnos en esa historia porque los protagonistas de ese momento se fijaban mucho en la Guerra Civil Española para no repetir la historia, pero al final cayeron en un golpe como en la España del 36", ha añadido el director que ha escrito la obra junto con Albert Boronat, Juan Cavestany y Juan Mayorga. Sin embargo, la historia de España no aparece en la obra, excepto en una confesión que hace un capitán de corbeta argentino sobre los torturados españoles en Argentina.

    La pieza está inspirada en los hechos que narra la escritora canadiense Naomi Klein en su libro 'La doctrina del shock: el auge del capitalismo del desastre', que toma como referencias momentos históricos como la dictadura de Pinochet, la reconstrucción de Beirut o el huracán Katrina. "El libro cuenta el avance del neoliberalismo a través de la doctrina del shock que sigue vigente hoy en día, y con la obra queríamos reflexionar sobre sus causas y consecuencias, porque aún estamos inmersos dentro de ese show y no somos ajenos", ha dicho.

   Completan el reparto los actores Ernesto Alterio, Ramón Barea, Natalia Hernández, María Morales, Paco Ochoa y Juan Vinuesa.

"UN ESPECTÁCULO ATROZ"

   El director ha descrito el montaje como una mezcla entre la tragedia griega y el teatro de variedades que les ha permitido hablar "de las dictaduras y de la guerra, que es un espectáculo atroz pero increíblemente magnético", ha continuado Lima. "Es un reflejo de la vida apasionante, de lo que pasa en las calles, una forma satírica de afrontar la realidad y un espectáculo que pretender ser ecléctico".

   A su vez, el autor utiliza datos y fotografías reales para contar la historia, gracias a la ayuda de instituciones como RTVE que cedió a la producción un documental sobre el golpe de Estado en Chile, o el museo de la Memoria de Salvador Allende. Estos elementos le han servido para construir escenas sobre "conversaciones reales" y sobre las torturas.

   "La tortura es muy importante en la obra, es la representación de la falta de empatía, pero a la vez es un tema difícil de retratar porque no se trata solo de sacar información a la víctima sino de crear un clima de terror, pero es importante ver cómo el ser humano puede ser tan cruel e infligir tanto dolor", ha subrayado Lima, sobre lo que ha denominado teatro-documental.

   En este sentido, el director ha explicado que para escenificar el terror han cambiado la estructura del patio de butacas para convertirlo en el Estadio Nacional de Chile que se utilizó como un campo de concentración para prisioneros políticos en los setenta. "Allí el público será un actor más, tendrá un papel fundamental", ha dicho Lima.

   Por su parte, Boronat ha indicado que "la producción ha mantenido la esencia de un espectáculo formal" pero que a su vez "hay un sentido pedagógico". "Queremos que la gente vaya a casa a reflexionar después de ver la obra", ha señalado.

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