MADRID 21 Nov. (EUROPA PRESS) -
El malabarista Francisco Tébar "Picaso Junior", galardonado hoy con el Premio Nacional de Circo 2007, señaló que "en España se empieza a reconocer el espectáculo del circo". El artista explicó que gracias a montajes como los del Circo del Sol, que ha abierto los ojos a productores y espectadores, se está entendiendo que "el circo no es sólo para los niños".
En concreto, Tébar no ha vuelto a trabajar en España desde que debutó en 1996, hasta el pasado año en el que actuó en el teatro-circo de Albacete. En este sentido, el artista explicó en decalaraciones a Europa Press que "a nivel político España empieza a mover los hilos".
Picaso Junior comenzó en el circo por una serie de casualidades. Su padre, "El Gran Picaso", era músico en un circo y fue él quien creó la disciplina del pimpón en la boca, que actualmente domina Tébar. El artista heredó esa esencia circense pero nunca sintió apetencia por salir al escenario porque "era muy vergonzoso", dijo.
Entre tanto, el artista estudió la carrera de Economía y se marchó a Melilla a cumplir el servicio militar. Hasta allí, según comentó, se desplazó el circo de Arturo Segura y de repente tuvo "ganas de actuar", y decidió comenzar a "ensayar como un loco". Poco tiempo después, un circo de Benidorm contrató a los dos Picasos, dónde estuvieron un año y medio.
MUNDO DE ENSAYOS.
La consagración le llegó cuando ganó la medalla de plata en el Festival de Montecarlo, "el Oscar para los artistas de circo", explicó Tébar, quien además señaló que en el mundo del espectáculo hay que "mejorar cada día" porque "el público cada vez es más difícil de impresionar".
En el mundo circense "no se busca la innovación sino intentar controlar un número", porque es "imposible llegar a dominar un acto", explicó el artista al señalar que ante todo hay que "ser un showman", porque "el circo no es una competición, sino un espectáculo".