Actualizado 10/04/2007 23:35 CET

Baloncesto/ULEB.- El proyecto de Plaza da sus primeros frutos y permite a Ramón Calderón sumar su primer título

CHARLEROI (BÉLGICA), 10 Abr. (de la enviada especial de EUROPA PRESS, Noelia González) -

La apuesta por el 'novato' Joan Plaza dio esta noche, con la victoria en la final de la Copa ULEB ante el Lietuvos Rytas en el Spiroudome de Charleroi, sus primeros frutos para el nuevo proyecto de la selección de baloncesto del Real Madrid.

En una temporada llamada a ser de transición, en la que el objetivo era, al menos, conquistar una plaza para la Euroliga de la próxima campaña, pocos pensaban que el equipo iba a conseguirlo por la vía rápida, sumando el título europeo.

El entorchado de la ULEB colma, con creces, las aspiraciones de esta campaña de la sección y supone, además, el primer título como presidente de Ramón Calderón, que acertó otorgando poderes absolutos a Antonio Martín y Alberto Herreros.

La arriesgada apuesta por un técnico sin experiencia como primer entrenador no ha podido ser más fructífera, y Plaza ha pasado de ser 'el ayudante de' a convertirse en uno de los técnicos de prestigio de la ACB en apenas unos meses.

Nacido en Barcelona en 1963, entrenó a equipos locales hasta su pase en 1995 a las categorías inferiores del Joventut de Badalona. En una de las canteras con más solera de nuestros país, entrenó a jóvenes promesas durante seis temporadas, antes de convertirse en ayudante del primer equipo.

Fanático del baloncesto hasta casi el fundamentalismo, siguió creciendo bajo el ala de reconocidos técnicos como Manel Comas y Aito García Reneses, su gran mentor, hasta su paso al Real Madrid en 2005, donde trabajó junto a Bozidar Maljikovic.

No brilló ese Real Madrid de la pasada campaña, pero su labor 'en la sombra' le hizo ganarse la confianza de la entidad, que acertó al otorgarle la batuta de mando del primer equipo. Su estilo, una apuesta total por el trabajo en equipo, comenzando por el staff técnico, ya que otorga a sus ayudantes labores poco vistas hasta ahora.

Así, en cada tiempo muerto se reúne con ellos para comentar el juego del equipo desde otra perspectiva antes de dirigirse a los jugadores para darles ideas claras y concisas de lo que deben hacer sobre la cancha.

Su juego, también claro, un baloncesto en el que prima la diversión y la alegría, no exento de trabajo defensivo, pero siempre apelando más a la libertad que a los corses tácticos.

Y sin un equipo tipo, para que todos los jugadores se sientan importantes. Así, aunque jugadores como Reyes y Bullock sean las estrellas, muchos otros como Raúl López, Charles Smith, Hervelle o Mumbrú pueden tomar la responsabilidad, además de otros como Tunçeri, Tomas, Hernández Sonseca o Sekulic, que han hecho olvidar las importantes bajas de la plantilla a lo largo de la campaña.

UN BORRÓN EN LA COPA Y UNA BRILLANTE CUENTA NUEVA

Una temporada que comenzó como sólido líder de la ACB, con una racha de 13 victorias consecutivas que se ha visto quebrada con sólo siete derrotas en toda la competición, de la que recuperó el primer puesto el pasado fin de semana (tras perderlo en el derbi ante el MMT Estudiantes), después de la victoria ante el Polaris World en Murcia y gracias a la del Barça ante el Tau.

Un único borrón, la final perdida en la Copa del Rey de Málaga, en un partido al que el equipo llegó fundido por la sobracarga de partidos y en el que el Winterthur FC Barcelona le arrolló desde el principio sin dejarle opción a la reacción.

Hoy, la lección estaba aprendida y el equipo salió a por un triunfo que le permite cumplir los objetivos de ganar un título y, al mismo tiempo, clasificarse para la próxima Euroliga. La victoria será, además, un espaldarazo para lo que resta de temporada, en la que los blancos, sin la presión que resta la sensación del deber cumplido, podrán luchar por un título que se les resiste desde que en 2005 un triple magistral de Herreros apuntilló al Tau.