Actualizado 08/02/2007 22:59 CET

Marcelinho, héroe de la 'Penya' tras llevarle a la semifinal en una prórroga donde Akasvayu pagó su inexperiencia

MÁLAGA, 8 Feb. (EUROPA PRESS/Sonia Esteban) -

Marcelinho Huertas se convirtió en el primer héroe de la noche en Málaga al llevar al DKV Juventut a convertirse en el primer semifinalista de la Copa del Rey de baloncesto al eliminar en un intenso y duro encuentro al Akasvayu Girona tras una prórroga, donde los verdinegros mostraron su mejor versión para vencer en el derbi catalán.

Triste despedida para un Akasvayu Girona, que llegaba como uno de los tapados de la competición y que dejó buenas sensaciones sobre el pabellón Martín Carpena, pero que pagó cara su inexperiencia copera, que le lleva, por cuarta edición, a caer eliminado de la competición del 'k.o' a las primeras de cambio.

El Akasvayu y el DKV eran los encargados de levantar el telón de la competición. Los nervios, las impreciosiones e incluso el nuevo balón, que se estrenó para la cita malagueña, fueron los protagonistas de un primer cuarto donde ambos equipos trataron de imponer su impronta. Sin embargo fueron los de Pesic los que engrasaron mejor la máquina, logrando, merced a un acertado Salenga, irse en el marcador (14-7).

Pero Aíto no estaba dispuesto a permitir que el encuentro siguiera por ese cauce. Así que dio entrada a Ricky Rubio, encargado de revolucionar el encuentro. El joven escolta contó con la ayuda de Rudy Fernández, deseoso de mostrar sus cualidades ante los numerosos 'scoutings' de la NBA que se han dado cita en Málaga, por lo que no dudaba en deleitar a los espectadores con sus espectaculares acciones. Y la apuesta le salió bien al técnico madrileño que vio como la 'Penya' se acercaba en el marcador (14-12) aunque una nueva reacción de los de Girona les permitió irse al final del cuarto mandando (23-17) en el luminoso.

El Akasvayu saltó a la cancha más centrado en el segundo cuarto que los verdinegros. Salenga seguía haciendo y deshaciendo a su gusto, pero los de Pesic no acaban de sentenciar el encuentro y a pesar de que las diferencias (36-28) les permitía dominar cómodamente el marcador, los del Joventut, de nuevo de la mano de Rudy y Rubio, apretaban en defensa y en ataque consiguiendo reducir las diferencias. Un triple de Baron y una canasta de Rubio permitieron a la 'Penya', que no estaba muy 'fina' en el tiro exterior, irse al descanso con dos puntos en contra (39-37).

MARCELINHO REVOLUCIONA EL PARTIDO

Aíto García Reneses no quería dejarse ganar la partida ante Pesic y aleccionó a los suyos en el vestuario. Enchufados saltaron los verdinegros, que vieron como de la mano de Archibald establecía las tablas en el marcador (39-39) para empezar de nuevo desde cero. Sin embargo, se repetió lo ocurrido en la primera parte, cambiando en Akasvayu a sus protagonistas, ya que Marinovic tomó el relevo de Salenga y era el encargado de anotar para los de Girona. En la 'Penya' fue Barton, que con sus triples, no permitía que Akasvayu despegara en el marcador (58-54).

Con cuatro puntos de ventaja y el sueño de pasar por primera vez en su historia de los cuartos de final encaraba Akasvayu Girona el último cuarto consciente de sus posibilidades, mientras que Aíto movía el banco, confiando en que Bennett despertara del letargo en el que estaba sumido para buscar la reacción de los suyos y daba descanso a un Ricky Rubio, que se fue con molestias al banquillo. Archibald mantenía con vida las esperanzas verdinegras ante un Akasvayu incapaz de sentenciar un partido, que jugada tras jugada se le iba complicando.

Un mate de Rudy Fernández puso en tensión al pabellón (67-66), que veía como se aproximaba un final de infarto en el derbi catalán que se fue a la prórroga, tras dos brillantes acciones de un Marcelinho Huertas, que fue la única solución que encontró Aíto en su banquillo para dar la vuelta a esta situación y la jugada le salió bien porque el carioca revolucionó el final del partido con dos canastas que forzaron ir a un tiempo extra.

El base brasileño siguió mostrando su buen hacer en el inicio de la prórroga, donde sumó su séptimo punto consecutivo para poner, de nuevo, por delante a la 'Penya' (75-77), además, despertó Rudy Fernández, muy apagado en la segunda mitad, que volvió a ilusionar con sus jugadas y su intensidad defensiva a los aficionados que se habían dado cita para verle. El Joventut empezaba a creer en sus posibilidades, mientras que al Akasvayu la prórroga le sentó como un jarro de agua fría, pensando en las ocasiones que habían dejado pasar para haber sentenciado un partido que ya estaba ganado.

Los verdinegros apretaron en ataque y en defensa, gastándose en los instantes finales, mientras que los de Pesic trataron a la desesperada remontar el partido (77-84), merced a un triple y dos tiros libres que ponía a su equipo a sólo dos puntos del empate y de forzar una nueva prórroga. Akasvayu lo intentó, pero al final se vuelven a marchar de la Copa en las primeras de cambio, pero dando una gran imagen en su participación malagueña.