El entrenador del Barça, Xavi Pascual, en el partido contra UCAM Murcia de cuartos de final del 'Playoff' de la Liga Endesa en el Palau Blaugrana - Javier Borrego / AFP7 / Europa Press
BARCELONA, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -
El entrenador del Barça, Xavi Pascual, aseguró tras la derrota ante el UCAM Murcia (87-90) en el segundo partido de cuartos de final del 'Playoff' de la Liga Endesa que su equipo hizo "un buen partido" pese a no poder cerrar la serie, y confesó que no quiere que el encuentro de este jueves haya sido su despedida del Palau Blaugrana en su segunda etapa en el banquillo 'culer'.
"No quiero que este sea mi último partido en el Palau", afirmó el técnico, que destacó la actitud de sus jugadores pese al revés sufrido ante el conjunto murciano. "Los jugadores están claramente motivados", sentenció al respecto.
Pascual, que se marchará a final de temporada pase lo que pase, consideró que el triunfo logrado por el Barça en el primer encuentro de la eliminatoria no tuvo influencia en el rendimiento de su equipo. "El equipo ha entrado concentrado y ha trabajado bien el partido. En absoluto ha afectado la primera victoria", señaló.
El entrenador blaugrana lamentó el gran acierto exterior de los visitantes, especialmente en acciones de elevada dificultad. "Hemos defendido algo peor y ellos han tenido un acierto extraordinario de tres puntos, incluso desde medio campo y en el último segundo de posesión. Ellos han jugado muy bien, nosotros hemos jugado bien y no ha sido suficiente en el tramo final", resumió.
También se mostró muy crítico con algunas decisiones arbitrales en los últimos minutos del encuentro, aunque evitó profundizar en exceso. "Puedo decir que han sido decisivas tanto la falta en ataque de Vesely como la falta contra Vesely. Que cada uno piense lo que quiera, se ha decidido el partido ahí. Tengo que verlo y lo valoraremos. No tenemos ninguna buena sensación y prefiero no decir mucho más. Llevamos 80 minutos en la misma línea", manifestó.
De cara al tercer y definitivo encuentro en Murcia, Pascual avisó de la dificultad del reto. "Será un nuevo partido y una nueva situación, en un ambiente hostil como siempre allí. Será difícil de jugar. Nos tenemos que preparar mental y anímicamente. Está al 50-50 de nuevo y tendremos que jugar muy bien si queremos ganar", advirtió.
Además, defendió la respuesta de la afición del Palau y el esfuerzo de sus jugadores. "El público del Palau no soporta que el equipo no trabaje. El día de Valencia tenían motivos para quejarse, hoy no. Hemos tenido opciones y no las hemos sabido aprovechar. El equipo ha puesto todo lo que tenía que poner y ahora toca prepararse para el próximo partido", concluyó.