Archivo - Gran Premio de Las Vegas de 2023 - ANTONIN VINCENT / DPPI / AFP7 / Europa Press
LOS ÁNGELES (ESTADOS UNIDOS), 24 Jul. (dpa/EP) -
La polémica surgida por una tapa de alcantarilla defectuosa en el Gran Premio de Las Vegas de 2023 va a salir muy cara a la Fórmula 1, después de que Liberty Media, propietaria de la competición, acordara un acuerdo extrajudicial por valor de tres millones de dólares -unos 2,63 millones de euros-, según recoge la agencia dpa de medios estadounidenses.
La empresa norteamericana ofrece este acuerdo para poner fin a una demanda colectiva presentada por espectadores indignados. Alrededor de 32.000 aficionados tienen derecho a presentar reclamaciones después de que la primera sesión de entrenamientos de 2023 se suspendiera tras solo 19 minutos de acción debido a una tapa de alcantarilla defectuosa, que dañó los coches del español Carlos Sainz, el francés Esteban Ocon y el chino Guanyu Zhou.
La Fórmula 1 regresaba a Las Vegas por primera vez en décadas y la polémica supuso una gran vergüenza para este deporte. Ni Liberty Media ni los organizadores del Gran Premio de Las Vegas han admitido ninguna responsabilidad en el marco del acuerdo.
La vista final está prevista para el próximo 4 de noviembre en un tribunal federal de distrito de Nevada, según se anunció al margen de la carrera de Fórmula 1 celebrada en Hungría.
Tras el incidente de 2023, hubo que retirar todas las tapas de alcantarilla a lo largo de todo el circuito, incluido el Strip, la principal avenida de la ciudad, y rellenarlas con arena y asfalto. Solo tras un retraso de dos horas y media los pilotos pudieron completar la segunda sesión de entrenamientos.
Posteriormente, la Fórmula 1 ofreció vales de merchandising a todos aquellos aficionados que tenían entradas que costaban varios cientos de dólares para la jornada inaugural. Sin embargo, el demandante, un bufete de abogados de Las Vegas, afirmó que a los espectadores, desconcertados, no se les había ofrecido el reembolso del precio de la entrada.