Actualizado 21/09/2007 01:20 CET

El Atlético de Madrid deja encaminada su clasificación para la fase de grupos de la UEFA

MADRID, 20 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Atlético de Madrid se sobrepuso en Europa a su modesta versión liguera con un triunfo por 4-0 ante el Kayseri Erciyesspor, sirviéndose de la debilidad del rival, un equipo de la Segunda División turca, pero desaprovechando la oportunidad de gustarse ante su afición en la propicia ocasión en la que se convirtió la ida de la primera ronda de la Copa de la UEFA, a la que volvía hoy tras siete años de ausencia.

El equipo rojiblanco resuelve de este modo gran parte del camino hacia la fase de grupos de la competición, que tendrá que confirmar en tierras turcas y que le aseguraría la disputa de cuatro partidos más, como mínimo hasta diciembre, en los que mantener la condición de equipo europeo, de la que se ha visto ausente durante tanto tiempo, pero vuelve a desilusionar a una afición, que le dedicó algunos silbidos desencantados en la segunda parte.

El Atleti se erige en un conjunto con las mismas dudas que antaño, pero que disfruta de un salto de calidad gracias a jugadores como Diego Forlán. El delantero uruguayo, habitualmente acompañado por el 'Kun' Agüero, hoy por Mista de inicio, se bastó por sí solo para generar las mayores ocasiones de peligro y su sola presencia sirve de referente al equipo.

El 'Vasco' Aguirre continúa trabajando, por tanto, con una plantilla llena de lustre, pero también repleta de dudas y complejos históricos de los que necesita desprenderse para satisfacer a una afición portadora de valores eternos, pero necesitada de placeres efímeros en forma de títulos que hace mucho que no llegan.

Los dos goles rojiblancos de la primera mitad se apoyaron en jugadas calcadas que concluyeron en remates de los delanteros Mista y Forlán tras sendos rechaces, el primero de Jurado, de Luis García el segundo, y que proporcionaron una tranquilidad a los locales con la que se bastaron para dejar languidecer el partido hasta el descanso.

Las rotaciones de Aguirre, cuyo equipo está protagonizando el peor arranque liguero -con dos puntos de nueve posibles-- desde la temporada 1999-2000, en la que descendieron a Segunda División y en la que se despidieron de Europa hasta hoy mismo, tenían el objeto de evitar el acomodamiento y de dosificar fuerzas en una plantilla, a la que, tras el desembolso realizado, se le va a exigir que camine en tres competiciones durante la mayor parte de la temporada.

UN RIVAL MUY DÉBIL

Enfrente, un rival sin entidad, ante el que Abbiati, el veterano portero italiano, ocupó hoy la portería rojiblanca en lugar de Leo Franco, nunca podía hacerse esta noche con el rol de protagonista, y que demostró su humilde condición, aderezada con atisbos de dureza ante la falta de recursos, que no fueron obstáculo para intimidar con algún susto en mal hilvanados contragolpes.

La entrada de Agüero levantó el ánimo, pero no arrojó mucho más que eso. El Atlético continuó perdiéndose en un juego que no encontraba adecuadas soluciones por las bandas --hoy Reyes no jugaba por sanción tras las amonestaciones frente a la Vojvodina--. La despedida con tímidos aplausos de Cléber Santana en su estreno y dos nuevos goles, ambos de Luis García, las buenas noticias; la lesión de Jurado, la mala del partido.

La victoria 'colchonera' ofrece ahora la ocasión de obtener continuidad en Liga el próximo domingo, en el que reciben al Racing de Santander en el Vicente Calderón con el propósito de sumar el primer triunfo liguero y de tornar en positiva la dinámica negativa en la que está envuelto de inicio el equipo, antes de volver a citarse con Europa el próximo 4 de octubre, en un partido que se constituye en un mero trámite.