BARCELONA 3 Nov. (EUROPA PRESS) -
El brasileño José Edmílson admitió hoy que ve como algo "natural" que el entrenador Frank Rijkaard diese ayer un toque de atención a los jugadores durante el entrenamiento, en el que el técnico les ordenó que diesen cinco vueltas al campo porque no estaban haciendo bien un ejercicio de pases y disparos a portería.
Edmílson comparó el papel de Rijkaard en el equipo con el de un padre que alecciona a sus hijos, "y si hay que darles una bronca, pues se les da una bronca".
También reconoció que los jugadores aún no estaban suficientemente concentrados, "no tan dentro", dijo, en el entrenamiento, debido a la decepción del empate cedido ante el Chelsea en los últimos minutos del importante partido del pasado martes en la Liga de Campeones. ya que son jugadores que tienen "el orgullo de ganar siempre". No obstante, aclaró que "ni los jugadores están enfadados con el entrenador ni tampoco lo está el entrenador con nosotros".
"Es algo natural porque una plantilla es como una familia y el padre, en este caso el entrenador, debe hablar con los hijos y si hay que darle una bronca, pues una bronca", fue la explicación de Edmílson, quien, de todos modos, también considera que los jugadores no son "niños" que necesiten recibir broncas cada día, pero asume que deben realizar "un trabajo bien hecho porque nos pagan por esto" y que deben mantener siempre "la motivación y la concentración".
El brasileño admite que el equipo aún está "un poco tocado" por el empate cedido ante el Chelsea, pero que deben ser capaces de sobreponerse "a todo lo que pasó el martes" y pensar en el partido de mañana ante el Deportivo de La Coruña en Riazor, en el que el Barcelona defiende el liderato de la Liga. Sin embargo, advirtió que el rival ha empezado "muy fuerte" la temporada y ve similitudes con el Chelsea, ya que dispone de "jugadores fuertes que salen bien al contraataque".