MADRID, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Real Madrid fue 'agraciado' este viernes con la gran 'cenicienta' del bombo del sorteo de los cuartos de final, al tocarle en liza el APOEL Nicosia chipriota, un representante del fútbol modesto y que no debería causarle excesivos problemas a los de José Mourinho.
Sin lugar a dudas, el equipo de Chipre ha hecho ya historia a pasos agigantados, metiéndose entre los ocho mejores del Viejo Continente, dando muestras de madurez y llegando desde la fase previa dejando en el camino a equipos más expertos y de teórico mayor nivel.
Chipre es un país con escaso bagaje internacional, pero su fútbol ha ido creciendo paulatinamente con los años para salir de esa división que forman Islas Feroe, Malta, San Marino o Liechtenstein, para acercarse a un nivel superior, todavía lejos de las mejores, pero más cercanas de otros rivales.
Pese a todo, la presencia del APOEL en los cuartos de final es una mayúscula sorpresa y más con su trayectoria, ya que ha tenido que disputar 14 partidos en la competición, superando tres rondas previas y doblegando al Olympique de Lyon en octavos de final.
Así, tras dejar en la cuneta al Skënderbeu, el Slovan Bratislava y el Wisla de Cracovia protagonizó una excelente fase de grupos, en la que acabó primero, por delante de rivales de mayor entidad y experiencia como Zenit, Oporto y Shakhtar Donetsk.
Además, lo hizo permitiéndose el lujo de llegar a la última jornada con el pase asegurado y fue en es partido en el que encajó (0-2 ante el Shakhtar) la única derrota de la temporada en su feudo en un duelo intrascendente.
Y es que en el GSP Stadium suma sus otros seis partidos con cinco victorias y empate sin goles contra el Slovan y fue ahí donde certificó el pase a cuartos doblegando en la tanda de penatis al Olympique de Lyon, después de que ambos encuentros hubieran acabado con victoria local 1-0.
POBLADOS DE JUGADORES BRASILEÑOS Y PORTUGUESES.
En este sentido también es destacable la gran rentabilidad que ha sacado el equipo chipriota de sus goles, ya que en los ocho partidos de la fase de grupos y los octavos sólo ha conseguido siete, tres de ellos del brasileño Gustavo Manduca, que será el gran ausente en el partido de ida tras ser expulsado en el de vuelta de octavos.
Un partido en el que el héroe fue el portero Dionisios Chiotis, que estaba alternando la titularidad con Urko Pardo, pero que se habrá ganado el puesto con sus paradas en la tanda de penaltis ante el Lyon. En el equipo chipriota, José Mourinho se encontrará con muchos compatriotas, ya que APOEL tiene un gran número de portugueses y brasileños.
Así, su habitual pareja de centrales la forman el brasileño Oliveira y el portugués Paulo Jorge, mientras que también son brasileños el lateral derecho Boaventura, el delantero Ailton y Kaká y Marcinho, menos habituales. En el centro del campo destacan los lusos Nuno Morais, Helder Sousa o Helio Pinto.
Además, Charalambides y Trickovski crearán problemas en las bandas, mientras que también está en sus filas Esteban Solari, hermano del exmadridista Santiago. Todos forman un bloque entrenador por el serbio Ivan Jovanovic.
Un equipo que no debería ser un escollo insalvable para el Real Madrid, después de no haber sido nunca capaz de ganar a un rival español en los diez duelos precedentes en las competiciones europeas, en los que suma cinco derrotas y otros tantos empates. El APOEL se ha medido a Deportivo, Espanyol, Mallorca, Atlético y Getafe y en ninguno de esos casos ha sido capaz de superar una eliminatoria.
El primer duelo, y la peor derrota, fue el 8-0 que encajó ante el Deportivo en la primera ronda de la Recopa de la campaña 1995/96, después de que el encuentro de ida en tierras chipriotas se saldara con un empate sin goles.
La temporada siguiente su rival fue el RCD Espanyol, en la Copa de la UEFA, donde de nuevo empataron en Nicosia (2-2), pero el equipo catalán logró el pase con un 1-0.
Mientras, también en la Copa de la UEFA, el Mallorca le ganó los dos partidos en la 2003/04 (1-2 y 4-2), mientras que el único duelo en la Liga de Campeones, ante el Atlético de Madrid, en la 2009-2010 sumó un 0-0 en el Calderón y un 1-1 en su propio feudo.
Finalmente, el último rival español fue el Getafe, en la previa de la Europa League, en agosto de 2010. Los madrileños se impusieron 1-0 en la ida con goles de Dani Parejo, mientras que el duelo de vuelta acabó con un 1-1 tras el gol en la prórroga de Cata Díaz.
Con respecto a aquel encuentro, muchos jugadores como Chiotis, Paulo Jorge, Morais, Boaventura, Manduca, Trickovski, Pinto, Charalambides o Solari permanecen en el equipo, que ansía seguir haciendo historia, mientras en su competición doméstica pugnan por el título, aunque es tercero, pero a dos puntos del Limassol, con 16 partidos ganados, cuatro perdidos y otros tantos empatados.