BARCELONA 11 Abr. (EUROPA PRESS) -
El equipo dirigido por Mircea Lucescu recibe al FC Barcelona tras perder en la última jornada de Liga ante el Obolon (0-1) en el Donbass Arena, por primera vez en 56 partidos, en un estadio que el Shakhtar Donetsk espera sea clave para conseguir remontar la eliminatoria ante el FC Barcelona a pesar del resultado de la ida de los cuartos de final en el Camp Nou (5-1).
El equipo de los mineros se trasladó del Estadio Olímpico de Donetsk al Donbass Arena en septiembre de 2009. En su antiguo campo ya llevaba 20 partidos sin perder, sumando todas las competiciones. En el nuevo, construido para ser una de las sedes de la Eurocopa 2012, ha conseguido sumar 35 partidos más sin conocer la derrota, con 33 victorias y dos empates.
Con la victoria del Obolon, el octavo clasificado de la liga ucraniana, se ha roto una racha de 17 victorias consecutivas en el fortín de los de Lucescu, tras tres años sin perder un partido de la competición nacional.
En competiciones europeas, los ucranianos no han caído derrotados desde el octubre de 2008 en la liguilla de clasificación ante el Sporting de Portugal (0-1), tras perder previamente contra el Barça (1-2).
No obstante, antes de su viaje a la capital catalana habían logrado nueve victorias, cuatro de ellas consecutivas y encajando sólo un gol, y tres empates en total.
Por ello, Lucescu explicó que su deseó en el Camp Nou era "salir con vida", para poder jugarse el pase a semifinales en Ucrania, y a pesar de la ventaja blaugrana de cuatro goles quiere hacer valer el factor campo como baza para la remontada.