Balón del Mundial 2026 con el que se disputó el partido amistoso entre España y Egipto en el RCDE Stadium. - Javier Borrego / AFP7 / Europa Press
MADRID, 1 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Ministerio del Interior defendió este miércoles que "el fútbol es puente entre culturas" y "no puede ser altavoz del odio", después de que el partido amistoso entre España y Egipto, disputado este martes en el RCDE Stadium de Cornellà-El Prat (Barcelona) ante 35.895 espectadores, dejara episodios de mal comportamiento en la grada, con cánticos de carácter racista y religioso y abucheos al himno del combinado africano.
"El fútbol es puente entre culturas, no puede ser altavoz del odio", escribió el Ministerio del Interior en su perfil de la red social 'X', donde aseveró que su "condena a la intolerancia en el deporte es firme".
Así, recordaron que la Oficina Nacional de Lucha Contra los Delitos de Odio (ONDOD) y el Comité Antiviolencia actúan en sus respectivas áreas para que "prevalezca el respeto", porque "la intolerancia no juega este partido".
Desde una zona del fondo de Cornellà donde habitualmente se sitúa la denominada 'La Curva' del RCD Espanyol, se entonó en reiteradas ocasiones, a partir del minuto 20, el cántico "Musulmán el que no bote", en una conducta ofensiva que empañó el ambiente festivo que se vivía en el recinto.
Además, durante los prolegómenos del encuentro, parte del público silbó el himno de Egipto, mientras que también se escucharon insultos dirigidos al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por parte de un grupo reducido de aficionados.