MADRID, 4 Mar. (dpa/EP) -
La jugadora iraní Sara Didar y la entrenadora Marziyeh Jafari han declarado que toda la delegación está preocupada por sus familias en Irán mientras disputan la Copa Asiática femenina en Australia.
"Obviamente, todas estamos preocupadas y tristes por lo que ha sucedido en Irán y a nuestras familias en Irán", declaró Didar a los periodistas durante la concentración del equipo en la víspera de su segundo partido de la fase de grupos, el jueves contra Australia. "Realmente espero que nuestro país tenga buenas noticias en el futuro. Y espero que mi país siga vivo con fuerza", agregó.
Irán perdió su primer partido por 3-0 contra Corea del Sur el lunes. Didar y sus compañeras de equipo permanecieron en silencio cuando se tocó el himno nacional antes del partido. El equipo había llegado a Australia antes de que Estados Unidos e Israel iniciaran los ataques aéreos contra Irán el sábado. El miércoles se pidió a los periodistas que solo hicieran preguntas sobre temas futbolísticos, pero Didar y Jafari también mencionaron el conflicto.
"Estamos muy preocupadas por la salud de nuestras familias y nuestros seres queridos, y de todos los demás iraníes que se encuentran en nuestro país, con el que estamos totalmente desconectadas. Pero aquí hemos venido a jugar al fútbol de forma profesional y haremos todo lo posible por concentrarnos en nuestro fútbol y en el partido que tenemos por delante", dijo Jafari.