El tenista español Rafael Jodar durante el Mutua Madrid Open 2026 - Oscar J. Barroso / AFP7 / Europa Press
MADRID 20 May. (EUROPA PRESS) -
El tenista español Rafa Jódar se plantará la semana que viene en Roland Garros, segundo 'Grand Slam' de la temporada, como uno de los jugadores a seguir, seguramente todavía no entre los grandes aspirantes, pero ayudado por una condición de cabeza de serie tras su explosiva irrupción en el año 2026 y una mejora pocas veces vista en el ranking de la ATP.
El jugador madrileño, de 19 años y campeón junior del US Open en 2024, vivirá próximamente su primera experiencia en la arcilla roja parisina y lo hará tras una gira sobre esta superficie muy esperanzadora, donde ha confirmado parte de las expectativas que se han depositado sobre él, pero que también ha generado una mayor presión con la que tendrá que lidiar.
De hecho, la ausencia en París del ganador de las dos últimas ediciones, el español Carlos Alcaraz, provoca que se le señale, pese a no ser el jugador nacional con mejor ranking, condición que pertenece a un Alejandro Davidovich que no ha arrancado bien el año por una lesión, como la mejor baza de la 'Armada' para llegar lo más lejos posible en el 'grande' favorito de España.
Rafa Jódar arrancará la cita parisina como el cabeza de serie número 27, con Alejandro Davidovich ejerciendo como el 21, y conocerá este jueves, a partir de las 14.00 horas, su camino, y su dureza, teóricamente menor por haber entrado entre los 32 principales favoritos, en su debut en Roland Garros.
Y pocos podrían pensar seguramente que el joven de 19 años llegase en esta condición hace un año cuando Alcaraz iba camino de ganar su segundo trofeo en la capital francesa. Entonces, el madrileño, que desarrollaba su carrera en el tenis universitario estadounidense con la Universidad de Virginia Hoosiers estaba situado, a 26 de mayo de 2025, en el puesto 707 del ranking mundial de la ATP y se movía por el circuito Challenger, pero fue poco a poco subiendo en la clasificación e incluso llegó a sacar un billete para las Finales de la ATP Next Gen, el torneo de 'maestros' para jugadores Sub-20.
Allí ganó dos partidos, a su compatriota Martín Landaluce y al estadounidense Learner Tien, este ya 'Top 30' mundial, aunque no le sirvió para pasar del grupo. Sin embargo, era un aviso de lo que podía venir en el 2026, que arrancó como el 168 del mundo y ya decidido a dar el salto al circuito profesional.
Y su eclosión ha sido notable, con 20 victorias en sus primeros cinco meses, por tan sólo nueve derrotas, y sus primeras experiencias tanto en 'Grand Slam' como en los Masters 1000. Tras jugar un Challenger en Canberra, debutó en un 'grande' en Australia, donde superó la fase previa, ganó en su sufrido estreno al japonés Rei Sakamoto y cayó en tres sets en la segunda ronda ante un rival de nivel como el checo Jakub Mensik, 'Top 20' mundial.
Atisbando ya meterse entre los cien mejores del mundo, Jódar no consiguió brillar en exceso en sus siguientes torneos, aunque dejó fuera algún rival de nivel como el británico Cameron Norrie en Acapulco (México) o exigió a un jugador de nivel como el estadounidense Taylor Fritz en Delray Beach (7-6, 6-4).
Su primer Masters 1000, el de Indian Wells, en cambio, no salió demasiado bien, al ser eliminado con mucha claridad por el chileno Alejandro Tabilo (6-1, 6-2), pero fue mejor el de Miami donde, tras pasar de nuevo una previa, superó dos rondas antes de caer con el argentino Tomás Martín Etcheverry.
LA TIERRA LE IMPULSA
El panorama iba a cambiar radicalmente para el madrileño con la llegada de la gira de tierra que comenzó en Marrakech, un ATP 250 y ya dentro del 'Top 100', el 89. Jódar firmó un gran torneo y demostró su progresión para levantar su primer título ante el argentino Marco Trungelliti (6-3, 6-2) y después de dejarse sólo un set por el camino.
El brillo sobre su figura aumentaba y ya llegó rozando el 'Top 50' al examen del Barcelona Open Banc Sabadell-Trofeo Conde de Godó, donde sacó el máximo partido a la invitación que recibió. Jódar llegó a las semifinales y rozó la final antes de ser víctima de la remontada del francés Arthur Fils (3-6, 6-3, 6-2).
También como 'wild card' y como una de las grandes atracciones tras la baja por lesión de Carlos Alcaraz se presentó en su primer Mutua Madrid Open, el torneo de casa y donde también mostró su potencial sobre todo al dejar fuera a un 'Top 10' como el australiano Alex de Miñaur (6-3, 6-1) y luego al prometedor brasileño Joao Fonseca (7-6, 4-6, 6-1).
Jódar puso fin a su aventura en los cuartos, los primeros de su carrera en un Masters 1000, en una cita con el número uno del mundo, el italiano Jannik Sinner, al que no pudo frenar (6-2, 7-6) pese a su gran segundo set donde tuvo muchas opciones de haber podido forzar un tercero y definitivo. "Jódar tiene todo lo que necesita, mi consejo es que mantenga lejos la presión", resaltó el de San Candido tras el encuentro.
El madrileño salió de la capital rozando el 'Top 30' (42) y con destino al Foro Itálico para el último Masters 1000 sobre arena y última prueba antes de Roland Garros. En Roma, donde ya estrenó condición de cabeza de serie, el 32, también brilló, pero no pudo superar el muro de los cuartos al caer, en un extraño y caótico partido, ante el local Luciano Darderi, y que acabó en la madrugada del día siguiente.
Y desde esa fecha, 13 de mayo, el joven tenista español no ha vuelto a jugar y ha centrado su preparación para Roland Garros, a donde llega como 'Top 30' y número tres de la 'Armada', una mejora de casi 700 puestos respecto a hace un año y que, pase lo que pase, ya que no defiende puntos, mejorará cuando acabe una cita donde tendrá que lidiar con la dureza de jugar al mejor de cinco sets.
LANDALUCE QUIERE OTRO SALTO
Una irrupción menor, pero también a tener en cuenta es la de otro joven como Martín Landaluce, de 20 años y campeón junior en Nueva York dos años antes que Jódar. El madrileño lleva más tiempo en el circuito profesional, pero en los últimos meses ha ido también creciendo para instalarse entre los 70 mejores del mundo.
Landaluce ha compaginado los torneos Challenger y los ATP hasta este momento, y ha sido su buen hacer en dos Masters 1000 lo que le han dado la oportunidad de llegar con ánimo a un 'Grand Slam' en el que también debutará en su cuadro principal y en el que será el segundo de su carrera tras hacerlo en Australia el año pasado, tras superar la previa y caer en primera ronda ante el local James McCabe.
Pero el madrileño, que no estaba como su compatriota tan lejos en el ranking, entre los 200 mejores, se relanzó en la pista dura de Miami donde tras superar la previa, fue capaz de llegar a los cuartos de final, cayendo ante el experimentado checo Jiri Lehecka en un apretado partido (7-6, 7-5).
Ese buen resultado le acercó al 'Top 100' (105) y, tras no brillar demasiado ni en el Godó ni en el Mutua Madrid, donde recibió invitaciones que no fue capaz de aprovechar más allá de sus respectivos debuts. Sin embargo, sí sacó mucho partido a su condición de 'lucky loser' en el Masters 1000 de Roma para mostrarse en la arcilla roja italiana y meterse entre los ocho mejores, rozando las semifinales ante el ruso Daniil Medvedev para salir como el 67 del ranking mundial.