MADRID 22 Ene. (EUROPA PRESS) -
Los cereales de chocolate forman parte del desayuno de muchas casas desde hace años por una razón sencilla: son rápidos, gustan a casi todo el mundo y no requieren ninguna preparación. Sin embargo, cada vez más personas buscan alternativas caseras que permitan reducir el consumo de ultraprocesados sin renunciar a ese sabor crujiente tan reconocible.
En ese contexto, la nutricionista y divulgadora Marta Verona ha compartido una receta sencilla que propone una versión casera de los cereales crujientes de chocolate de siempre. La preparación se basa en pocos ingredientes, no requiere técnicas complejas y puede elaborarse tanto en horno como en freidora de aire.
LA VERSIÓN SALUDABLE DEL ARROZ INFLADO CON CHOCOLATE
La receta parte de una base poco habitual en este tipo de preparaciones: la quinoa cocida. Combinada con cacao puro, un toque de miel, vainilla y aceite de coco, el resultado es una mezcla que, tras el horneado, adquiere una textura crujiente muy similar a la de los cereales tradicionales.
En uno de sus vídeos, Verona destaca que esta versión casera "no tiene absolutamente nada que envidiar a los de toda la vida", en referencia tanto al sabor como al resultado final. El atractivo de la propuesta está, precisamente, en su simplicidad y en el control de los ingredientes utilizados.
Además, al tratarse de una elaboración casera, resulta fácil adaptarla a distintas preferencias, haciendo los cereales más o menos dulces o combinándolos con otros alimentos habituales del desayuno.
INGREDIENTES NECESARIOS
Para preparar una cantidad aproximada de 300 gramos, suficiente para un tarro, se necesitan:
300 gramos de quinoa cocida
1 cucharada sopera de cacao puro
1 cucharada sopera de miel
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 cucharada sopera de aceite de coco fundido
Todos los ingredientes se mezclan en un bol hasta obtener una masa homogénea, sin necesidad de batidora ni utensilios especiales.
CÓMO SE PREPARAN PASO A PASO
Una vez mezclados los ingredientes, la preparación se extiende bien sobre la bandeja de la freidora de aire o sobre una bandeja de horno, procurando que quede lo más uniforme posible para lograr un resultado crujiente.
En el caso de la freidora de aire, se cocina a unos 185 grados durante entre 15 y 20 minutos, hasta que la mezcla esté seca y crujiente. Después, solo hay que dejar enfriar y romper en pequeños trozos, con una textura muy similar a la de los cereales de chocolate convencionales.
CÓMO TOMARLOS Y CUÁNDO ENCAJAN MEJOR
Estos cereales pueden tomarse con leche, bebida vegetal o yogur, igual que los tradicionales, y también funcionan bien como complemento en bowls o desayunos más completos. Una vez fríos, se conservan en un tarro hermético durante varios días.
No se trata de sustituir de forma absoluta todos los desayunos habituales, sino de contar con una alternativa casera que permita variar, controlar los ingredientes y mantener un gesto cotidiano tan reconocible como el de un bol de cereales crujientes de chocolate.