MADRID 2 Ene. (EUROPA PRESS) -
Limpiar una sartén quemada puede convertirse en todo un reto, sobre todo si queremos evitar dañarla con productos químicos agresivos o estropajos metálicos. Muchas veces, los restos de comida pegados parecen imposibles de retirar, y lo más tentador es recurrir a productos de limpieza potentes que, aunque efectivos, pueden desgastar la superficie de la sartén o alterar sus propiedades antiadherentes.
Sin embargo, existe un truco casero muy sencillo, económico y seguro que combina ingredientes que probablemente ya tengas en tu cocina: patata y sal gorda. Este método permite eliminar los residuos quemados de manera rápida y efectiva, funcionando como un exfoliante natural que no perjudica la superficie de la sartén.
CÓMO LIMPIAR UNA SARTÉN CON PATATA Y SAL GORDA
Para llevar a cabo este truco, solo necesitas tres ingredientes básicos: media patata grande, unos 10 gramos de sal gorda y una cucharada de aceite de oliva. El procedimiento es muy sencillo y sigue estos pasos:
1. Corta la patata por la mitad: Esto te permitirá usar la parte interna para frotar la sartén.
2. Enjuaga la sartén: Antes de empezar a frotar, elimina la suciedad más superficial con agua, de manera que los restos más blandos se desprendan y la superficie esté lista para recibir el tratamiento exfoliante.
3. Espolvorea sal gorda sobre la superficie: La sal actúa como un abrasivo natural que ayudará a desprender la suciedad sin rayar la sartén.
4. Frota con la patata: Realiza movimientos circulares como si usaras un estropajo, presionando ligeramente para que la sal y la patata eliminen los restos quemados de manera efectiva. Verás cómo poco a poco los residuos se desprenden, incluso en las zonas más difíciles.
5. Aclara con agua: Una vez que los restos hayan sido eliminados, enjuaga la sartén para retirar la sal y los restos de comida.
6. Aplica aceite de oliva: Para proteger la superficie y facilitar futuros usos, vierte una cucharada de aceite de oliva y extiéndela por toda la sartén. Esto ayuda a crear una capa protectora que evita que los alimentos se peguen y mantiene la sartén en buen estado.
POR QUÉ USAR ESTE MÉTODO
Este truco no solo es económico y sencillo, sino que también es seguro para todo tipo de sartenes, incluidas las antiadherentes, de hierro fundido o de acero inoxidable. Además, al ser un método ecológico, no contribuye a la contaminación del agua ni libera sustancias químicas que puedan ser nocivas para tu salud o la de tu familia.
Otra ventaja es que este método no requiere tiempo de remojo prolongado ni complicadas preparaciones. En cuestión de minutos, puedes recuperar una sartén quemada o muy sucia y dejarla lista para su próximo uso. Además, la capa de aceite final asegura que la sartén mantenga su funcionalidad durante más tiempo, reduciendo la necesidad de limpiezas frecuentes y prolongadas.