MADRID 21 (EUROPA PRESS)
Más allá de las rosquillas y el chocolate con churros, la repostería tradicional de Madrid esconde dulces que han quedado relegados al olvido.
Con el paso del tiempo y la popularización de otras propuestas, algunos de ellos apenas llaman la atención en las vitrinas, aunque siguen elaborándose en pastelerías tradicionales de la ciudad. Hablamos del bartolillo.
QUÉ ES UN BARTOLILLO
El bartolillo es una pieza de masa frita rellena de crema, tradicionalmente asociada a la Semana Santa. Generalmente tiene una forma triangular y se espolvorea con azúcar glas tras freírla en aceite. A pesar de su vínculo con la Pascua, este postre también aparece durante las fiestas de San Isidro, La Paloma o La Almudena, y se puede encontrar durante todo el año en pastelerías tradicionales.
@tengounplanmadrid ¡EL DULCE DE MADRID QUE CASI NADIE CONOCE! ?? ¿Conocías el Bartolillo? Es uno de los dulces madrileños más auténtico y la vez, menos conocidos. Una especie de empanadilla frita, crujiente y rellena de crema pastelera. ???? Nosotros lo hemos probado en La Santiaguesa y nos ha encantado, pero lo podéis encontrar en las pastelerías más antiguas de Madrid. ¡Tenéis que probarlo! ¿Lo conocías o es la primera vez que lo ves? ???? . . . . #madrid #bartolillo #dulcestipicos #gastronomiamadrid #lasantiaguesa ? Lush Life - Zara Larsson
Aunque no se conoce el origen de este dulce, ya que algunas teorías señalan su vínculo con la repostería romana y otras con la árabe, se sabe que es uno de los dulces más antiguos de la repostería madrileña, con referencias documentadas al principio del siglo XIX.
¿CÓMO SE HACE UNO EN CASA?
Ingredientes:
La elaboración del bartolillo es sencilla y no requiere demasiado tiempo. Según la receta compartida por el blog culinario Directo al Paladar, para preparar la masa se necesitan 300 gramos de harina de trigo, 70 gramos de manteca de cerdo, 75 mililitros de vino blanco, una pizca de sal y aceite de girasol. El relleno se elabora con medio litro de leche, 130 gramos de azúcar, 35 gramos de maicena, cuatro yemas de huevo y un toque de esencia de vainilla.
Elaboración del relleno:
Para preparar la crema pastelera, se mezclan todos los ingredientes en un recipiente amplio y se baten con una varilla hasta que no queden grumos. Aunque puede hacerse al fuego, la receta recomienda utilizar el microondas para simplificar el proceso.
Con una potencia de 800 vatios, la mezcla se cocina primero durante tres minutos, se remueve, y se vuelve a introducir otros dos minutos, removiendo de nuevo para lograr una textura homogénea. Una vez lista, se cubre con papel film -en contacto directo con la crema- y se deja enfriar para evitar que se forme una costra.
Elaboración de la masa:
Mientras tanto, se prepara la masa mezclando en un bol la harina, la manteca de cerdo y la sal, incorporando los ingredientes hasta obtener una textura arenosa. A continuación, se añade el vino blanco y se amasa durante unos minutos hasta lograr una masa lisa y firme. Si resulta demasiado seca, puede ajustarse con un poco de aceite o agua fría. La masa se envuelve en papel film y se deja reposar en la nevera unos 15 minutos.
Tras el reposo, la masa se divide en porciones iguales, que se estiran hasta obtener una forma ovalada. En uno de los extremos se coloca una cucharada de crema y se dobla la masa para cubrir el relleno, presionando suavemente los bordes para sellarlos. Para un acabado más decorativo, puede utilizarse un cortapastas de zigzag, aunque no es imprescindible.
Toque final:
Por último, los bartolillos se fríen en abundante aceite de girasol caliente, girándolos con cuidado para que se doren de manera uniforme. Una vez fritos, se escurren sobre papel absorbente y se espolvorean con azúcar glas antes de servir.