MADRID, 30 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Europea quiere imponer un recargo de 1,4 euros para cada par de zapatos chinos que lleguen a la UE. Esta es la medida que ha propuesto el Ejecutivo comunitario para frenar la invasión de calzado procedente del país asiático y su venta por debajo del coste. Y es que según los últimos datos de los que dispone Bruselas, los correspondientes al ejercicio 2004-2005, las importaciones de zapatos procedentes de China han aumentado un 450%. Esta propuesta no cuenta en principio con el apoyo suficiente de los estados miembros que deben ratificarlo en el Consejo de Ministros comunitario.
Según las investigaciones de Bruselas existen "pruebas concluyentes" de que tanto China como Vietnam venden sus zapatos de piel por debajo del precio de coste con motivo de la intervención del Estado que se traduce en financiación a bajo precio, moratorias fiscales, arrendamientos de tierras sin sujeción a las leyes del mercado e irregularidades en la valoración de activos.
Un fenómeno que la UE pretende combatir con una normativa 'antidumping' que grava con un arancel adicional del 16,5% al calzado chino, y del 10% al vietnamita. Así, y según las cifras que bajara Bruselas, un par de zapatos de este tipo cuesta 8,5 euros (aunque se vende a 35 euros), por lo que el recargo será de 1,4 euros para China y de 0,8 euros para Vietnam. La Comisión insiste en que los mayoristas no deberían repercutir el arancel sobre los consumidores.
Los nuevos recargos entrarían en vigor el 7 de octubre, con una vigencia de 5 años, y finalmente, y tal y como pedía España, se aplicarán también al calzado infantil. Pero si finalmente no existe acuerdo en el Consejo de Ministros comunitario no se aplicará ningún tipo de arancel. "La Comisión ha cumplido con sus obligaciones y sus responsabilidades y ha presentado una propuesta sólida. Ahora corresponde a los Estados miembros debatirla", afirmó el portavoz de Comercio comunitario Peter Power. La propuesta pasará ahora al Consejo de Ministros que tiene un mes para aprobarlo por mayoría simple.
ESPAÑA, A FAVOR DEL ARANCEL
Ya a principios de este mes la mayoría de países de la UE -encabezados por Reino Unido y los países nórdicos que se oponen a cualquier tipo de arancel como ya ocurrió en la crisis textil del año pasado- rechazaron esta propuesta. En el bando contrario, los países productores de calzado -dirigidos por España, Francia e Italia- que sí estarían dispuestos a aprobarla, aunque creen que es demasiado tibia para frenar la avalancha de calzado chino.
Hay que recordar que actualmente ya hay aranceles para los zapatos de piel chinos y vietnamitas. Desde el 7 de abril la UE aplica una medida provisional 'antidumping', consistente en aranceles progresivos y provisionales con vigencia durante seis meses, es decir, hasta el 7 de octubre. Al final de este periodo, los aranceles habrán alcanzado el 19,4% para los calzados de China y el 16,8% para los de Vietnam. Los zapatos infantiles y el calzado deportivo quedaron fuera de este sistema.