MADRID, 12 Ene. (EUROPA PRESS) -
El 80% de los pequeños accionistas piensa que en España "no existen mecanismos adecuados para proteger sus intereses" cuando se plantea una OPA, aunque una gran mayoría, el 68%, "reconoce que no se esfuerza todo lo posible" para defender adecuadamente sus derechos, según una encuesta encargada por la Fundación de Estudios Sociológicos (Fundesa) a Metroscopia.
El catedrático de sociología de la Universidad Autónoma de Madrid y director del estudio, Juan José Toharia, explicó hoy en rueda de prensa que los pequeños inversores argumentan que es la propia empresa "la responsable de informar adecuadamente sobre las consecuencias de una OPA".
Pese a que se siente indefenso, el pequeño accionista percibe la OPA como una oportunidad, ya que "puede vender o no, según le convenga". Además, el 70% de los encuestados reconoce que lo que realmente le interesa es la rentabilidad inmediata que puede generar la operación.
El estudio, realizado sobre una muestra de 4.900 personas de las cuales se entrevistó a 495 que declararon ser pequeños accionistas, concluye que el 70% de los accionistas minoritarios considera, en líneas generales, que es positivo para la economía española que se produzcan OPAs y el número de pequeños inversores que las percibe como buenas para sus intereses dobla al que estima que son negativas.
Toharia indicó que un 78% de los pequeños accionistas encuestados considera que las OPAs son un instrumento "neutro", es decir, que no son "ni buenas ni malas" y que sus consecuencias "dependen de cada caso concreto".
Respecto a la percepción que tienen los pequeños accionistas sobre una OPA hostil, una "mayoría absoluta" de los pequeños accionistas entiende que esa 'hostilidad' se dirige fundamentalmente contra el consejo de administración de la empresa opada (60%), su cúpula directiva (55%) y sus grandes accionistas (56%). El 48% de los encuestados cree que las OPAs permiten sanear y fortalecer las empresas, frente al 25% que tiene la percepción contraria.
PERFIL DEL ACCIONISTA MINORITARIO.
El director del estudio explicó que "el perfil del accionista español es contrario al estereotipo al que estamos acostumbrados" y señaló que el 10% de los españoles son pequeños accionistas, lo que les convierte en "un sector estratégico y con un protagonismo creciente en la economía".
El 58% de los accionistas minoritarios son hombres, de "edades medias" (entre 35 y 54 años) y pertenecientes a la clase alta y media-alta, aunque destaca un 8% que forma parte de la clase media-baja. Toharia también señaló que es "un grupo muy informado" ya que aproximadamente la mitad sigue la cotización de sus títulos al menos una vez a la semana, el 38% diariamente y el 27% al menos dos veces por semana.
Finalmente el catedrático indicó que se trata de un colectivo "que intenta comportarse de forma racional" ya que a la hora de comprar acciones valora las posibilidades de revalorización en el tiempo, la solidez y fiabilidad de la empresa, la existencia de información clara y fácil de obtener sobre la marcha de la empresa y el sector en el que la compañía desarrolla su actividad. Otros aspectos que valoran los pequeños accionistas a la hora de invertir son la evolución reciente del valor en bolsa, que se trate de una compañía española, las recomendaciones de su banco. Además, "el 90% invierte en grandes compañías".