MADRID, 20 Ene. (EUROPA PRESS) -
El vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, admitió hoy que la reforma del IRPF y del Impuesto sobre Sociedades que ha presentado el Gobierno es "prudente" en términos económicos para garantizar la suficiencia financiera del Estado, pero indicó que el coste total de ambas reformas se situará entre los 4.000 y 5.000 millones de euros. Además, no descartó que el Gobierno pueda acometer nuevas rebajas en el futuro.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, que ha dado el visto bueno al anteproyecto de Ley de reforma de ambos impuestos, Solbes indicó que el coste de cada una de estas reformas será superior a los 2.000 millones de euros. En cualquier caso, garantizó que ambas rebajas son compatibles con la necesidad de disponer de recursos "suficientes" para cumplir con las aspiraciones económicas de política económica y de aumento de gasto social.
Preguntado por la posibilidad de que el Ejecutivo acometa nuevas rebajas de estos impuestos más adelante, el vicepresidente económico afirmó que el Gobierno "no está cerrado a hacer reformas fiscales futuras" y, de hecho, indicó que la rebaja del Impuesto sobre Sociedades se acompañará próximamente con nuevos cambios para adaptarlo a las Normas Internacionales de Contabilidad (NIC).
"Si hay margen para ir más lejos, iremos más lejos", aseguró Solbes, tras insistir en que el Gobierno no tiene ningún inconveniente en aprobar nuevas rebajas, siempre y cuando se garanticen recursos suficientes para las políticas económicas y se favorezca de forma "equitativa y equilibrada" a todos los contribuyentes.
El ministro indicó que los objetivos de estas reformas son, además de reforzar la equidad y el crecimiento económico, simplificar los impuestos, mantener la presión fiscal a lo largo de la legislatura, garantizar la suficiencia financiera mediante los recursos necesarios, mejorar el tratamiento del ahorro y favorecer la actividad empresarial.
En cuanto a la reforma del IRPF, destacó que el 99,5% de los contribuyentes verán rebajada su tributación y que el 0,5% restante se quedarán como están, aunque "en algún caso muy excepcional" y, en función de sus características personales y familiares, podrán ver incrementada su fiscalidad.
Solbes resaltó que esta rebaja será especialmente intensa para las rentas más bajas, que disfrutarán de un ahorro de hasta el 17%, y destacó el "importante" incremento de las reducciones por rentas del trabajo, entre el 8% y el 14%, de las que, por primera vez, se podrán aplicar también aquellos autónomos que tienen una vinculación laboral similar al de un asalariado.
"MAYOR CERTIDUMBRE" PARA RENTAS DE CAPITAL
En cuanto al tratamiento de las rentas del capital, indicó que se establecerá un tipo único del 18% para todas ellas, con la intención de dotar de "mayor certidumbre" a la fiscalidad de estas rentas. En su opinión, esta medida favorecerá que los fondos de inversión no compitan por el coste fiscal sino por sus propias características, al tiempo que supondrá una "ampliación" del mercado financiero y de la competencia en esta materia.
Además, afirmó que este tipo único permitirá eliminar los problemas de compatibilidad con el derecho comunitario, ya que el tratamiento fiscal del ahorro a partir de la entrada en vigor de la reforma será igual tanto para los residentes como para los no residentes.
En materia de deducciones, detalló que las ventajas fiscales de los fondos y planes de pensiones se extenderán a los seguros de dependencia, y señaló que dichas ventajas sólo se aplicarán cuando el rescate de estas inversiones se haga en forma de renta vitalicia, si bien precisó que se establecerá un periodo transitorio de cuatro años para la situación actual.
REBAJA DEL IMPUESTO SOBRE SOCIEDADES
En cuanto a la reforma del Impuesto sobre Sociedades, señaló que la rebaja de un punto anual en un periodo de cinco años tanto del tipo general (35%) como del aplicado a las pymes (30%), situará a España en la media de los países de su entorno, y favorecerá el competitividad y la productividad empresarial.
Solbes explicó que, de forma paralela, se suprimirán todas las deducciones, salvo las de doble imposición, y todas las bonificaciones, a excepción de las territoriales, aunque señaló que el Gobierno seguirá primando algunas actividades que cuentan hoy con deducciones en este impuesto, como es el caso de las inversiones empresariales en I+D.
En este sentido, indicó que el Ejecutivo continuará favoreciendo la inversión en nuevas tecnologías a través del presupuesto del Estado que, en su opinión, es "mucho más eficiente y más transparente" que hacerlo mediante la política fiscal.