Cañete quiere que las regasificadoras sean una alternativa a los gasoductos

Actualizado 23/03/2015 10:24:08 CET
Arias Cañete, García Margallo y Llardén
Foto: EUROPA PRESS

MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El comisario de Energía y Acción Climática, Miguel Arias Cañete, prepara un plan europeo que potenciará el gas natural licuado (GNL) y que permitirá convertir las regasificadoras españolas en una alternativa al gas natural que llega al continente a través de gasoductos.

   "Vamos a lanzar una estrategia de GNL" para potenciar un tipo de suministro que hasta ahora se ha desarrollado "de forma desordenada y aleatoria", afirmó el comisario durante el Foro Red de Casas, antes de indicar que el plan irá en paralelo al diseño de los 'hubs' gasistas, que contribuirán a desindexar el precio del gas del petróleo.

   La apuesta por el GNL, junto a la construcción de interconexiones de gas entre Estados de la UE, permitirá "poner todas las plantas de regasificación como alternativas al gas natural" y equilibrar la dependencia del suministro ruso, de la que se abastecen de forma exclusiva seis países, afirmó el comisario.

   España dispone en la actualidad de cerca de la mitad de todas las plantas europeas de regasificación, en las que se importa el gas en forma de GNL para su posterior inyección a las redes de transporte. A estas infraestructuras se suman otra en Portugal y las que se proyectan en Canarias.

   Cañete citó además otros objetivos de su departamento, entre ellos los de "disminuir las ayudas de Estado a fuentes maduras", entre ellas los hidrocarburos, que se encuentran en un momento de "precios bajos". "Hay que plantearse la política de apoyos públicos a los combustibles fósiles", indicó.

   En renovables, la Comisión Europea "quiere que las políticas estén más orientadas al mercado y haya una menor incidencia de apoyos públicos". "Es necesaria una implantación inteligente de las renovables sin distorsionar el funcionamiento en los modelos de formación de precios", señaló.

   Otro de los ámbitos de actuación será el de la eficiencia energética, para la que se prepara un plan europeo de rehabilitación de edificios y políticas de renovación de los equipos domésticos. Los electrodomésticos más eficientes pueden permitir el ahorro de 450 euros al año a una familia, aseguró Cañete.