Economía/Energía.- Los Veintisiete alcanzan un acuerdo de mínimos sobre la separación de las empresas energéticas

Actualizado 06/06/2008 20:54:50 CET

LUXEMBURGO, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los ministros de Energía de la Unión Europea alcanzaron hoy un acuerdo político de mínimos sobre la separación de los grandes grupos energéticos, que permitirá la supervivencia de las empresas verticalmente integradas. Alemania, Austria y Portugal expresaron sus reservas al compromiso aunque al final el Gobierno de Berlín se sumó a la mayoría. El acuerdo todavía debe precisarse a nivel técnico y ser objeto de acuerdo con el Parlamento Europeo.

"A pesar de que todos los Estados miembros no pueden estar de acuerdo con todos los puntos del paquete, sí que tomo nota de que el Consejo ha llegado a un amplio acuerdo en los elementos fundamentales", dijo el ministro de Economía esloveno y presidente de turno del Consejo, Andrej Vizjak.

La propuesta inicial del Ejecutivo comunitario, con el apoyo de países como España, Reino Unido y Países Bajos, exigía la separación de propiedad entre las actividades de generación y la gestión de las redes. Sin embargo, la oposición frontal de Francia y Alemania ha obligado a descafeinar la norma, y finalmente se permitirá la supervivencia de las empresas verticalmente integradas, aunque imponiendo una serie de salvaguardas para garantizar la independencia del gestor de la red.

La norma exige que se garanticen unas condiciones de competencia equitativa para los países que ya han llevado a cabo la separación patrimonial, como es el caso de España. La delegación portuguesa, que quería la separación patrimonial, dijo que se reserva el derecho de tomar acciones contra los operadores verticalmente integrados que quieran entrar en su mercado.

La norma también incluye una cláusula de revisión para examinar qué efectos ha tenido la norma sobre la competencia en el mercado interior y las inversiones en infraestructuras.

Otra de las grandes novedades de este paquete energético es un mecanismo para restringir la entrada en Europa de empresas energéticas extranjeras, como la rusa Gazprom o la argelina Sonatrach, con el objetivo de evitar que se aprovechen indebidamente de la liberalización del mercado interior y actúen por motivos políticos y no comerciales.

De lo que se trata es de prohibir a las empresas extranjeras adquirir el control de infraestructuras energéticas europeas a no ser que exista un acuerdo bilateral específico entre la UE y el país de que se trate que garantice la plena reciprocidad.

Los ministros de Industria aprobaron también medidas para reforzar la independencia y la autoridad de los reguladores energéticos nacionales. Ello obligará a introducir cambios legislativos en España, por ejemplo la eliminación del recurso de alzada que permite al ministerio de Industria tener la última palabra en las medidas que adopta la Comisión Nacional de la Energía (CNE), según explicaron fuentes diplomáticas.