Archivo - Dos bombillas sobre billetes, monedas y facturas - Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo
MADRID, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -
El sistema de fijación de precios de la electricidad en España está transmitiendo de manera más rápida el encarecimiento del gas al consumidor final, lo que contribuye al importante diferencial positivo de la inflación del componente eléctrico del país respecto a los otros miembros de la Unión Económica y Monetaria (UEM), según advierte el Banco de España en sus 'Proyecciones macroeconómicas e Informe trimestral de la economía española'.
El organismo afirma que, a la hora de valorar el impacto sobre el coste de la vida, "hay que tener en cuenta las diferencias en la traslación de los cambios en los precios de la electricidad entre los mercados mayoristas y los minoristas".
En este sentido, subraya que "en el contexto europeo, España se caracteriza por la elevada frecuencia de revisión de los precios pagados por los consumidores", lo que propicia una transmisión más directa de las oscilaciones del mercado mayorista a las facturas de las familias.
En concreto, el informe detalla que cerca del 27,5% de los hogares españoles se encontraban en 2025 adheridos al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), una tarifa regulada con precios dinámicos que resulta "infrecuente en el resto de los países europeos".
Aunque en 2024 se aprobó una reforma para reducir la dependencia del PVPC respecto a las cotizaciones diarias del mercado -tras un calendario progresivo de aplicación, desde el 1 de enero de 2026, el 45% del precio procede del mercado mayorista diario y el 55% restante se calcula mediante mercados a plazo o de futuros (con referencias mensuales, trimestrales y anuales)-, el Banco de España constata que "la inflación de la electricidad en España mantiene una mayor volatilidad que la observada en el promedio de la Unión Económica y Monetaria".
Esta mayor rapidez en la transmisión del alza de costes energéticos es el factor determinante detrás del repunte inflacionario respecto a los vecinos europeos. "Este hecho contribuye al importante diferencial positivo de la inflación del componente eléctrico observado en España en relación con la UEM con datos hasta agosto de 2026", destaca la institución.
De hecho, entre las grandes economías del euro, la inflación de la electricidad en España es solo inferior a la de Italia, donde los precios mayoristas han aumentado con mayor intensidad.
"En este contexto, el diferencial positivo de la inflación de la electricidad en España respecto al conjunto de la UEM explicó en agosto 2,4 puntos porcentuales (pp) del diferencial de la inflación observado en el conjunto del componente energético, que alcanzó 2,8 pp en dicho mes", añade.
Así, el aumento de este componente en España es superior al constatado en Francia, con un grado similar de traslación del encarecimiento del gas al precio mayorista de la electricidad, o al de Alemania, "a pesar de que el aumento del precio del gas tiene en este país un mayor impacto sobre el mercado mayorista de la electricidad", destaca el organismo.
REPUNTE DEL PRECIO DEL GAS POR LA CRISIS EN ORIENTE PRÓXIMO.
Y es que el Banco de España señala que el precio del gas natural ha registrado un importante repunte en los mercados europeos durante 2026 como consecuencia de la inestabilidad en Oriente Próximo, un encarecimiento que se ha trasladado con fuerza al precio mayorista de la electricidad en España durante los meses de verano y que ha terminado presionando la inflación.
A este respecto, indica que la interrupción de rutas marítimas a finales de febrero elevó el precio de la materia prima en el Mercado Ibérico del Gas (Mibgas), pasando de unos 30 euros por megavatio hora (MWh) a superar los 50 euros/MWh en marzo, antes de alcanzar los 78 euros/MWh en septiembre, lo que ha repercutido en el mercado eléctrico, si bien la traslación fue "desigual a lo largo del año".
En este sentido, durante los meses de primavera, el impacto se vio amortiguado gracias al peso de las energías renovables, aunque, al llegar la época estival, la menor aportación fotovoltaica y el aumento de la demanda exigieron recurrir en mayor medida a las centrales de ciclo combinado.
Como consecuencia de este cambio en la estructura de generación, en septiembre el precio medio mayorista alcanzó los 143 euros/MWh, situándose en "su nivel mensual más alto desde febrero de 2023".
De acuerdo con las estimaciones del organismo, "un aumento de 10 euros/MWh en el precio del gas eleva el precio mayorista de la electricidad en unos 15 euros/MWh en verano, "el doble que en primavera".
La asimetría en la evolución de los precios se explica por el funcionamiento del mercado mayorista de la electricidad, en el que el precio de cada hora lo fija la última tecnología necesaria para cubrir la demanda. Cuando esta puede atenderse íntegramente con energía eólica, solar, hidráulica y nuclear -tecnologías con costes variables muy reducidos-, el precio de la electricidad es bajo y apenas depende del gas, pero cuando hay que recurrir a los ciclos combinados, el precio tiende a situarse en el coste variable de esta alternativa.
LOS PRECIOS SE MANTENDRÁN ELEVADOS.
De cara al cierre del ejercicio, el Banco de España advierte de que las cotizaciones en los mercados de futuros apuntan a que los precios se mantendrán elevados.
"Para el cuarto trimestre del año, los mercados de futuros anticipan el mantenimiento de precios elevados tanto para la electricidad (141,4 euros/MWh) como para el gas (74,2 euros/MWh)", estima.