Actualizado 30/06/2007 17:46 CET

Narbona defiende que el sector eléctrico pague más por los permisos de emisiones a partir de 2012

BRUSELAS, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -

La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, defendió que a partir de 2012 los permisos de emisiones para la industria no se asignen todos de manera gratuita como ahora sino que, especialmente en el sector eléctrico, un porcentaje se adjudique mediante subasta, lo que significa que las empresas tendrían que pagar.

"El método de la subasta para algunos sectores, en particular para el sector eléctrico, debería ser un método que se incorporara", dijo Narbona en una rueda de prensa en el marco del Consejo de Medio Ambiente, que discutió las propuestas de la Comisión para reformar la norma que regula el comercio de emisiones. Bruselas aboga también por un aumento del peso de las subastas.

A juicio de Narbona, la subasta debería aplicarse sobre todo al sector eléctrico porque "tiene una capacidad de repercutir costes que no tienen otros segmentos de nuestra actividad económica, que tienen una competencia con empresas de otros países y una situación más delicada en términos de competitividad".

La ministra de Medio Ambiente también defendió a partir de 2012 un procedimiento armonizado a escala de la UE para fijar los topes de emisión a la industria con el objetivo de evitar distorsiones. Indicó que el sistema actual de comercio de emisiones ha creado "algunas distorsiones" y ha provocado que "algunos sectores españoles estén haciendo un esfuerzo comparativamente superior al que hacen empresas de otros países" por la falta de armonización.

"Una de las líneas que apoyamos claramente es que después del año 2012 (...) haya una mayor armonización en los criterios dentro de la UE a la hora de establecer los límites de emisión a cada una de las instalaciones industriales. Esto va redundar en una mayor equidad dentro del mercado y en una comparabilidad en el esfuerzo entre empresas españolas y de otros países", dijo.

El comercio de derechos de emisión es un sistema que permite asignar a las empresas cuotas para sus emisiones de gases de efecto invernadero en función de los objetivos de sus respectivos Gobiernos en materia de medio ambiente.

Permite a las empresas superar su cuota de emisiones a condición de que encuentren otras empresas que produzcan menos emisiones y les vendan sus cuotas. Por una parte, dicho sistema ofrece cierta flexibilidad, sin ningún perjuicio para el medio ambiente. Además, fomenta el desarrollo de nuevas tecnologías. Las empresas, motivadas por los beneficios que obtienen de la venta de sus derechos de emisión, desarrollan y utilizan tecnologías limpias.