Confebask cree que la paz ha devuelto "una gran oportunidad económica que explorar"

Actualizado 23/10/2015 11:20:03 CET
Roberto Larrañaga
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Valora que los empresarios mantuvieran "su férreo compromiso con Euskadi" durante los años del terrorismo

BILBAO, 23 Oct. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Confebask, Roberto Larrañaga, ha señalado que, cuatro años después del anuncio de ETA, la paz ha abierto "una gran oportunidad económica que explorar, un nuevo motor que se ha puesto en marcha y que, superada la actual crisis, empezará también a darnos sus frutos".

En un artículo publicado en su blog, recogido por Europa Press, el presidente de los empresarios vascos ha remarcado además el que, pese a que para los empresarios vascos "hubiera sido más fácil "tirar la toalla y marcharse", mantuvieron su "férreo compromiso con Euskadi, posibilitando con ello que nunca haya dejado de ser una Comunidad próspera y desarrollada".

Tras recordar que el pasado miércoles se cumplieron cuatro años desde que ETA pusiera "oficialmente fin a décadas de violencia terrorista" y anunciara el cese definitivo de su actividad armada, Larrañaga ha remarcado que el anuncio supuso un "punto de no retorno hacia la desaparición de un fenómeno que lastró tan larga como dolorosamente a este país durante más de 50 años".

"Además de las irreparables pérdidas humanas que seguimos llorando y de las muchas víctimas derivadas de tanta sinrazón, la violencia hizo también mucho daño al clima de tolerancia, libertad y respeto de nuestra Comunidad, dificultando nuestras posibilidades de diálogo y encuentro, minando nuestras fuerzas y frenando, al mismo tiempo, nuestro desarrollo socioeconómico", lamenta.

En esta línea, valora "el coraje de todo un pueblo" por sobreponerse, salir adelante y "por gritar basta", lo que impidió que el "gran surco en nuestras vidas" fuera más profundo.

A su juicio, fueron las ansias de paz de la sociedad vasca y la voluntad conjunta de quienes desde diferentes instituciones y planos trabajaron para erradicar la violencia quienes, "de verdad", condujeron a aquel 20 de octubre de 2011.

En recuerdo de las víctimas, el presidente de Confebask se refiere al colectivo empresarial vasco por haber experimentado "larga y directamente la persecución terrorista", siendo uno de sus principales blancos.

En esta línea, recuerda que un total de 40 empresarios fueron asesinados, "desde Angel Berazadi hasta Inaxio Uría, sin olvidar a quien fuera presidente de Adegi, nuestro añorado Joxe Mari Korta".

"Una cifra a la que sumar la cincuentena de secuestrados y los muchos damnificados por la coacción, los atentados y la amenaza de la extorsión", añade.

Asimismo, subraya que, si algo ha caracterizado a los empresarios vascos, es que pese a que hubiera sido más fácil "tirar la toalla y marcharse", pero mantuvieron su "férreo compromiso" con Euskadi, posibilitando con ello que la nuestra nunca haya dejado de ser una "Comunidad próspera y desarrollada".

"Empresarios con el amor a la tierra, al proyecto de empresa y a su gente suficientes como para resistir, incluso con peligro para la propia vida. Empresarios que para no llamar la atención se vieron obligados a ser no solo víctimas invisibles y silenciosas, sino también a esconder el buen hacer de su actividad y sus logros, su tesón y su empuje, de tal modo que muchas de sus realizaciones, méritos y aportación al bien colectivo son hoy todavía desconocidos para la sociedad vasca", añade.

UNA NUEVA ETAPA

Por todo ello, considera que cuatro años después, el momento es otro y recuperada la paz y la libertad, "con la nítida memoria de lo vivido, nos toca afianzar la normalidad y la convivencia, pasando página a una etapa de sombras, pesadumbre y desamparo a la que poner cerrojo".

"Nos toca pensar en futuro, en que la paz no solo es un hecho que nos ha devuelto la tranquilidad y el sosiego, sino también una gran oportunidad económica que explorar, un nuevo motor que se ha puesto en marcha y que, superada la actual crisis, empezará también a darnos sus frutos", considera.

Asimismo, incide en que, en la actualidad, Euskadi es una comunidad más atractiva para el turismo y para la inversión, donde emprender y ser empresario no incluye riesgos ni temores adicionales lo que incentiva el surgimiento y consolidación de más oportunidades de crecimiento y empleo, una comunidad "más confiada, más sana, más creativa y abierta".

"Son muchos los retos, las incertidumbres, las tareas pendientes que encaramos para posicionarnos competitivamente en un mundo cada vez más complejo y ya global, para seguir siendo referentes en el ámbito empresarial e industrial, para ser reconocidos como ejemplo de una economía desarrollada y de bienestar", expresa.

No obstante, reconoce que, al recuperar la paz, se ha afianzado un suelo "más firme y sólido sobre el que apoyarnos en ese esfuerzo". "Hemos fortalecido nuestros valores, nuestra capacidad para convivir, entendernos y colaborar, la base para continuar sin miedo construyéndonos como sociedad", finaliza.