Economía/Finanzas.- Las cooperativas agrarias ven un espaldarazo en la fusión entre Cajamar y Caja Rural del Duero

Actualizado 28/08/2007 19:59:35 CET

SEVILLA, 28 Ago. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Federación Andaluza de Empresas Cooperativas Agrarias (Faeca), Antonio Luque, consideró hoy como "muy positiva" la fusión por absorción de Cajamar con Caja Rural del Duero al resaltar que contar con una cooperativa de crédito de esta dimensión es importante para "acompañar los proyectos de envergadura del mundo cooperativo".

En declaraciones a Europa Press, el presidente de Faeca destacó que las cooperativas en el sector agroalimentario crecen y necesitan más capacidad de inversión y más capacidad financiera, por lo que si las cooperativas de crédito no tienen la dimensión adecuada hay que dirigirse en exclusiva a otro tipo de entidades como cajas de ahorro y bancos.

De esta manera, señaló que si se ha formado con esta operación una cooperativa de crédito con el tamaño suficiente para financiar y ayudar a las cooperativas agrarias, "significa que puede solventar esas necesidades financieras y de servicio", según aseguró.

En este sentido, destacó que es un paso importante tanto para las cooperativas del entorno de Castilla y León, que según explicó, "no tenían una cooperativa de crédito con la dimensión adecuada para estar junto a ellos", como a las cooperativas andaluzas.

Asimismo, indicó que el cooperativismo de crédito no está al margen de la propia integración de las empresas cooperativas agrarias, a lo que sumó su deseo de continuar creando este tipo de entidades cada vez más fuertes, más implantadas y con más capacidad de ayuda en los proyectos de expansión.

Por último, el presidente de Faeca concretó que el esquema de trabajo de la propia federación busca una mayor integración entre las cooperativas con el objetivo de conseguir menos cooperativas, pero "de mucho más tamaño".

Cajamar, tras las asambleas generales extraordinarias celebradas en Almería y en Valladolid y absorber a Caja Rural del Duero el viernes pasado, contará con más de 1.850.000 clientes y 900 sucursales en 25 provincias, en una operación con la que espera superar los 22.000 millones de euros en activos. De esta manera, se consolidará como la primera caja rural de España.

La integración definitiva será previsiblemente a partir del 1 de enero de 2008, la entidad tendrá presencia en ocho comunidades, las de Andalucía, Aragón, Castilla y León, Castilla la Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana, Madrid y Murcia y en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.