Economía/Finanzas.- S&P rebaja un escalón el 'rating' de Egipto por los elevados riesgos de la transición política

Actualizado 24/11/2011 14:14:03 CET

LONDRES, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -

La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's (S&P) ha rebajado en un escalón el 'rating' de la deuda soberana a largo plazo de Egipto, desde 'BB-' a 'B+', con perspectiva 'negativa', debido a un mayor deterioro del "débil perfil político y económico" del país tras los enfrentamientos entre los manifestantes y la fuerzas de seguridad que se iniciaron el 20 de noviembre.

S&P recuerda que ya avisó el mes pasado de que no descartaba una nueva rebaja del 'rating' de Egipto en 2011 si la transición política fallaba de una manera que condujera un nuevo repunte del conflicto político, lo que, a su vez, ejercería más presión en las reservas internacionales netas del país.

"En nuestra opinión, este escenario político se ha materializado ahora y esperamos que las reserva continúen a la baja. Las reserva internacionales netas han caído hasta los 22.000 millones de dólares (16.420 millones de euros) a fecha de 31 de octubre de 2011, frente a los 36.000 millones de dólares (26.866 millones de euros) de principios de año", explica.

En este sentido, señala que las decisiones políticas del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, que gobierna el país desde que el pasado mes de febrero el presidente Hosni Mubarak renunciara al cargo, han debilitado las perspectivas de una transición política sin problemas a una democracia y han reducido la capacidad del Gobierno de situar las finanzas públicas en una senda más sostenible.

En opinión de S&P, las respuestas políticas son difíciles de prever debido a un escenario "altamente polarizado" y a una toma de decisiones "ampliamente centralizada". Además, ve más probable un mayor conflicto nacional debido a los riesgos que amenazan a las instituciones políticas.

Por todo esto, la agencia prevé que cualquier nuevo gobierno continuará registrando elevados déficits públicos, como han hecho los anteriores. De hecho, el déficit ha registrado una media del 8% en los últimos cinco años. "Estimamos que un mayor déficit público se traducirá en un aumento del gasto, particularmente en subsidios a la alimentación y el gasóleo, y en unos débiles ingresos fiscales", explica.

Finalmente, la agencia explica que, si una continuada crisis política debilita los indicadores externos de Egipto, podría volver a bajar su calificación, mientras que si la transición fortalece el contrato social y la dinámica de la deuda se mantiene cercana o mejor a sus expectativas, la perspectiva podría pasar de 'negativa' a 'estable'.