Publicado 03/07/2020 12:59:28 +02:00CET

El mayor fondo de pensiones del mundo perdió 146.647 millones entre enero y marzo

Un operador de mercados concentrado en las pantallas de información financiera
Un operador de mercados concentrado en las pantallas de información financiera - Boris Roessler/dpa - Archivo

TOKIO, 3 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Fondo de Inversión de Pensiones del Gobierno de Japón (GPIF), el mayor fondo de pensiones del mundo, registró pérdidas por un importe récord de 17,7 billones de yenes (146.647 millones de euros) en los tres primeros meses de 2020, que corresponden al último trimestre fiscal de la entidad nipona, lo que equivale a una rentabilidad del -10,7%, coincidiendo con el mayor impacto en los mercados de la crisis del coronavirus.

De este modo, en el conjunto de su año fiscal, desde abril de 2019 a marzo de 2020, el GPIF registró pérdidas de 8,2 billones de yenes (67.938 millones de euros), con una rentabilidad anual del -5,20%, lo que redujo el valor de los activos del fondo a 150,6 billones de yenes (1,25 billones de euros) desde los 159,2 billones de yenes (1,32 billones de euros) del ejercicio 2018.

En este sentido, la entidad advirtió de que su rentabilidad está estimada a mercado al cierre del ejercicio fiscal e incluye ganancias y pérdidas latentes, subrayando que la gestión del fondo se lleva a cabo con una perspectiva a largo plazo, mientras que los rendimientos de la cartera a corto plazo se ven influenciados por las condiciones del mercado actual.

Entre enero y marzo de 2020, GPIF registró los peores resultados por su exposición a la renta variable internacional, con una rentabilidad negativa del 21,88%, que se tradujo en pérdidas de 10,22 billones de yenes (84.630 millones de euros), así como por la exposición a las acciones de empresas japonesas, que reportaron unas pérdidas para el fondo de 7,42 billones de yenes (61.444 millones de euros) con una rentabilidad del -17,63%.

Por su parte, la cartera de renta fija japonesa de GPIF ofreció en el último trimestre de su ejercicio fiscal una rentabilidad del -0,51%, con pérdidas de 184.500 millones de yenes (1.523 millones de euros), mientras que la exposición a la renta fija internacional reportó una rentabilidad del 0,50%, con ganancias de 115.300 millones de yenes (954 millones de euros).

En todo el ejercicio, la exposición a la renta variable ofreció una rentabilidad negativa del 13,08% y del 9,71%, respectivamente, en el caso de las acciones internacionales y del mercado japonés, lo que elevó las pérdidas contabilizadas en el año hasta los 5,49 billones de yenes (45.462 millones de euros) en el primer caso y hasta los 3,7 billones de yenes (30.639 millones de euros) en el segundo.

Por su parte, la cartera de renta fija extranjera registró una revalorización anual del 3,55%, lo que reportó unas plusvalías de 1,01 billones de yenes (8.364 millones de euros), mientras que la renta fija de Japón registró una retorno negativo del 0,36%, con pérdidas en el año de 122.100 millones de yenes (1.011 millones de euros).

En el ejercicio, el 23,90% de los activos de GPIF correspondían a renta fija de Japón, mientras que el 23,42% estaba invertido en bonos internacionales. Asimismo, un 22,9% de la cartera del fondo eran acciones domésticas y el 23,9% acciones extranjeras, mientras que el 5,95% de la cartera correspondió a inversiones a corto plazo.

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