Actualizado 10/02/2026 17:05
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Cómo son las cuentas remuneradas en 2026: elige la que más te conviene

Archivo - Close-up of businesswoman using digital tablet and credit card while checking her online bank account.
Archivo - Close-up of businesswoman using digital tablet and credit card while checking her online bank account.- DRAZEN ZIGIC / FREEPIK / DEUTSCHE BANK - Archivo

   MADRID, 10 Feb. (EUROPA PRESS) -

El dinero que entra y sale de nuestras manos suele pasar por algún servicio bancario. Tradicionalmente, las cuentas corrientes han servido para guardar nuestros ahorros, aunque sin ofrecer rentabilidad. Frente a esa realidad, las cuentas remuneradas han vuelto a ganar presencia: permiten obtener un interés por mantener un saldo determinado.

A continuación, explicamos por qué las cuentas remuneradas han recuperado relevancia y qué aspectos conviene tener en cuenta para elegir la opción que mejor se adapte a tus necesidades.

¿POR QUÉ LAS CUENTAS REMUNERADAS VUELVEN A RECUPERAR PROTAGONISMO?

Durante buena parte del siglo XXI, tener una cuenta en el banco apenas generaba rendimientos. Entre comisiones e inflación, el saldo perdía valor con el paso del tiempo: con 100 euros hoy compramos menos que hace un año. En un contexto de tipos bajos y poca inflación, las entidades financieras no tenían incentivos para ofrecer rentabilidad por el dinero depositado.

La situación cambió con la subida de los tipos de interés y el repunte de la inflación, que acentuó la pérdida de poder adquisitivo de un año para otro. En respuesta, las entidades, comenzaron a ofrecer condiciones más atractivas con el objetivo de fidelizar y captar clientes. Así, las cuentas remuneradas, que retribuyen al cliente por mantener un saldo en la entidad, volvieron a cobrar protagonismo en el mercado financiero.

Aunque no se trata de un producto nuevo, su auge reciente recuerda a lo ocurrido en las décadas de los 80, cuando los tipos elevados hacían de estas cuentas una alternativa muy extendida. Hoy, tras 25 o 30 años, el cambio en el contexto económico, la competencia entre entidades y el interés por mantener el ahorro disponible explican su renovado atractivo.

¿CÓMO COMPARAR ENTRE SÍ LAS CUENTAS REMUNERADAS?

Buscar "la mejor" cuenta remunerada disponible en el mercado requiere tener en cuenta varios aspectos más allá del tipo de interés. Cada entidad aplica condiciones propias y pequeños detalles pueden marcar una gran diferencia en la rentabilidad final.

Entre los factores más relevantes se encuentran el tipo de interés ofrecido. Sin embargo, casi siempre está condicionado por restricciones: ese interés suele mantenerse solo durante un periodo concreto (por lo general, unos cuantos meses) y baja sensiblemente después. Además, normalmente se aplica sólo hasta un importe máximo de saldo.

Por eso conviene hacer números. Tal vez te compense una cuenta con interés nominal menor, pero que remunere más capital y durante más tiempo. Lo importante es estimar la rentabilidad total que obtendrás en el periodo promocional y en el posterior. Así que pregúntate: ¿qué saldo puedo mantener? ¿Durante cuánto tiempo? ¿A cuánto ascenderán los intereses cuando finalice la fase inicial?

También hay que recordar que la rentabilidad de estas cuentas está estrechamente ligada al contexto económico. Las variaciones en los tipos de interés y en la inflación obligan a las entidades a revisar sus condiciones de forma periódica. En consecuencia, una opción competitiva hoy puede no serlo dentro de unos meses, cuando otra entidad, o incluso la misma, ajuste su propuesta. Seguir de cerca estos cambios es clave para mantener el rendimiento.

   CONSIDERACIONES PARA TOMAR EN CUENTA

Otro elemento crucial en la ecuación es la vinculación. Para lograr la bonificación máxima, algunas entidades exigen contratar tarjetas de crédito u otros productos, realizar un mínimo de operaciones mensuales o domiciliar ciertos recibos. Estas acciones pueden tener costes asociados, de modo que es imprescindible integrar ese impacto en el cálculo final: una comisión o una obligación de gasto puede reducir, e incluso anular, el rendimiento que esperabas.

Y no olvides la fiscalidad. Los intereses que percibas están gravados por Hacienda: las ganancias, por pequeñas que sean, se integran dentro de los rendimientos de capital. Este recordatorio es esencial a la hora de comparar alternativas, porque la rentabilidad neta no solo depende del tipo anunciado, sino también de la tributación aplicable.

Las cuentas remuneradas han regresado con fuerza porque responden a una necesidad clara: proteger, al menos en parte, el poder adquisitivo del dinero frente a la inflación, sin renunciar a la disponibilidad de una cuenta corriente. Para elegir bien en 2026, céntrate en tres frentes: interés real (y su duración), límites de saldo, condiciones de vinculación y fiscalidad. Con ese enfoque, podrás identificar la opción que mejor se adapta a tu situación y aprovechar un producto que, sin ser la panacea, aporta un plus de rendimiento a tu dinero del día a día.

(Información remitida por la empresa firmante)
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