Archivo - Imágenes de recurso de un camarero en un bar en Sevilla. - MARÍA JOSÉ LÓPEZ / EUROPA PRESS - Archivo
MADRID, 18 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) ha advertido de que los profesionales, técnicos y trabajadores de oficios especializados necesitan jornadas próximas a las 10 horas diarias para alcanzar rendimientos mensuales de entre 2.500 y 3.500 euros netos, lo que supone una retribución real por hora trabajada de entre 11,52 y 16,13 euros.
Según se desprende de este estudio, una dedicación media de 217 horas al mes supone que un rendimiento neto de 2.500 euros, lo que equivale a 11,52 euros por hora. Asimismo, si los ingresos alcanzan los 3.000 euros, la retribución asciende a 13,82 euros, mientras que en un rendimiento de 3.500 euros el precio por hora trabajada se sitúa en 16,13 euros.
"Decir que un autónomo obtiene 3.000 o 3.500 euros al mes cuenta solamente una parte de la historia. Si para conseguirlos necesita dedicar más de 200 horas mensuales a su actividad, tenemos que hablar también del precio real de cada hora de trabajo", ha señalado al respecto el presidente de UPTA España, Eduardo Abad.
Desde la entidad han aclarado que el estudio incluye profesiones como electricistas, fontaneros, instaladores, arquitectos, ingenieros, abogados o informáticos, que han consolidado sus actividades tras años de experiencia e inversión, por lo que no se trata de rentas extraordinarias sino actividades económicamente viables gracias a años de experiencia, especialización, inversión y construcción de una cartera de clientes.
"Queremos muchos más autónomos capaces de obtener 2.500, 3.000 o 3.500 euros al mes, pero lo que no podemos normalizar es que para alcanzar unos rendimientos razonables sea necesario mantener jornadas cercanas a las diez horas", ha enfatizado el presidente de la organización.
Asimismo, UPTA ha advertido de que la hora trabajada no equivale a la hora facturada, ya que tareas de gestión, desplazamientos, presupuestos, compra de materiales, administración, cobros y preparación de propuestas forman parte de la jornada pero no se cobran directamente al cliente, una situación especialmente evidente en los oficios especializados.
"Un ciudadano puede pagar 70 euros por una reparación y pensar que el profesional ha ganado 70 euros en una hora, pero no es así, pues hay desplazamientos, herramientas, materiales, tiempos entre clientes y gestión", ha remarcado Abad, incidiendo en que el precio del servicio "no equivale al rendimiento por hora".
Ante esta situación, la organización considera indispensable que el incremento de los rendimientos provenga del aumento del valor de cada hora mediante la especialización, la productividad y el uso eficiente de la tecnología, y no de una prolongación constante de la jornada laboral.
Por todo ello, UPTA propone incorporar tres nuevos indicadores al análisis económico del colectivo: las horas reales de trabajo, el rendimiento por hora y el porcentaje de tiempo no facturable, con el fin de evitar que la mejora de los ingresos dependa únicamente de trabajar más tiempo.
"El futuro del trabajo autónomo no puede consistir en trabajar cada vez más horas para ganar más; tenemos que conseguir que el conocimiento, la experiencia y la especialización tengan un mayor valor", ha concluido Abad.