BRUSELAS, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Europea presentará mañana lunes un documento que
recomienda eliminar el impuesto de matriculación en toda la UE dentro
de 10 años como máximo y aproximar los impuestos de circulación, que
deberían ligarse más a las emisiones de dióxido de carbono (CO2),
según informaron a Europa Press en fuentes comunitarias.
La iniciativa estába prevista para el mes de julio, pero se vio
bloqueada por el rechazo de los gabinetes de los dos comisarios
británicos, Chris Patten, responsable de Relaciones Exteriores, y
Neil Kinnock, vicepresidente y comisario de Reforma Administrativa.
Ahora las dificultades se han solventado y el documento será aprobado
mañana por "procedimiento escrito" (sin discusión), si ningún
gabinete se opone.
Los servicios del comisario europeo de Fiscalidad y Mercado
Interior, Frits Bolkestein, han elaborado una "comunicación" que se
someterá a la consulta de los Gobiernos de los Quince y a otros
interesados, antes de proponer medidas legislativas precisas. El
objetivo es eliminar los obstáculos al mercado único para los
fabricantes y los compradores de coches.
Bruselas calcula que un 20 por ciento de las diferencias de precios
de los automóviles entre los países de la UE se debe a los distintos
niveles de impuestos, y constata que los fabricantes suelen adaptar
los precios antes de impuestos en cada país en función de los
gravámenes nacionales.
Desde el punto de vista de los consumidores, se plantea el problema
de que el impuesto de matriculación debe pagarse en dos países
distintos cuando el automóvil se compra en un país pero se utiliza en
otro, por ejemplo, para aprovechar los precios más bajos en un país
vecino.
Por ello, sugiere reducir gradualmente los impuestos de matriculación
y estabilizarlos en niveles bajos, incluso abolirlos "tras un periodo
de transición de entre cinco y 10 años", y sustituir este impuesto
por mayores impuestos de circulación y, en alguna medida, por
impuestos sobre el combustible.
Además, aboga por que los Quince aproximen sus impuestos de
circulación, y que tanto estos como las tasas de matriculación
-mientras subsistan- se basen "total o parcialmente" en las emisiones
de CO2 del vehículo ya que, según un estudio reciente, se logran más
beneficios para el medio ambiente cuando los impuestos están más
directamente relacionados con las emisiones de gases en los coches
nuevos.
Los Quince se han comprometido a reducir las emisiones de CO2 de los
automóviles nuevos a 120 gramos por kilómetro en 2005, si es posible,
o en 2010, como muy tarde. La industria se ha comprometido a reducir
las emisiones a 140 gramos a través de mejoras técnicas, con lo que
queda una brecha que debe cubrirse, según Bruselas, especialmente con
incentivos fiscales.
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08-Sep-2002 16:30:00
(EUROPA PRESS)
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