Actualizado 14/03/2014 19:29 CET

La CEOE rechaza la subida del IVA porque "comprometería la recuperación"

Pide una reducción "urgente e inmediata" de las cotizaciones sociales empresariales y una política de reducción del gasto público

MADRID, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

La CEOE ha rechazado la propuesta de la comisión de expertos de subir los tipos del IVA y desplazar servicios y bienes desde los tipos reducido al tipo general porque estas medidas "producirían una mayor caída de la demanda interna y comprometerían la recuperación económica".

Sin embargo, la patronal se muestra de acuerdo con la propuesta de eliminación definitiva del Impuesto sobre el Patrimonio, pero sin que esta figura se sustituya con una mayor tributación del ahorro en el Impuesto sobre la Renta.

Por contra, rechaza la propuesta de mantener el Impuesto sobre Sucesiones aunque subraya que en ningún caso se deberían eliminar las reducciones previstas para la transmisión de empresas familiares.

No obstante, la CEOE asegura que coincide "en gran parte" con el planteamiento de reforma fiscal propuesta por la comisión de expertos, y ha reclamado una reducción "urgente e inmediata" de las cotizaciones sociales empresariales para favorecer la recuperación económica y la creación de empleo.

En su comunicado, la patronal afirma que comparte la mayor parte del análisis que los expertos hacen del sistema tributario español y de los objetivos marcados en el informe, pero estima que el objetivo de consolidación fiscal "debe seguirse en mayor medida a través de una política de reducción de gasto público".

La CEOE dice coincidir en que la reforma no debe suponer un incremento de la imposición aunque cree que debería plantearse la posibilidad de realizar determinadas reducciones de impuestos (fundamentalmente la desaparición de las medidas de carácter temporal adoptadas para estos últimos ejercicios) ya que entiende que, de este modo, se podría incrementar el consumo, la actividad económica y el empleo.

Además cree que en el análisis de los expertos falta una alusión necesaria a la "excesiva complejidad del sistema tributario" español, a las "excesivas cargas administrativas" que comporta y a la "inseguridad jurídica" que producen las anteriores circunstancias "junto con los continuos cambios normativos, muchos de los cuales afectan a decisiones de inversión ya tomadas", lamenta.

La CEOE apoya la necesidad de coordinar las políticas tributarias estatales y autonómicas, así como en la supresión de los impuestos autonómicos surgidos en los últimos años.

IMPUESTO SOBRE SOCIEDADES

En relación al Impuesto sobre Sociedades, la patronal muestra su apoyo a la necesidad de reducir los tipos nominales de gravamen para acercarlos al tipo efectivo, e insiste en la necesidad de establecer medidas para paliar el impacto contable que esta reducción puede tener para determinadas empresas.

En cuanto a las deducciones, no comparte el criterio de su eliminación con carácter general, y cree que sería más oportuno proceder a una revisión de las mismas con el objetivo de que a medio plazo medio se generen mayores ingresos tributarios.

Por contra, la CEOE dice no compartir la limitación de la deducción de gastos financieros y defiende que sería más conveniente introducir medidas que compensaran fiscalmente el incremento de fondos propios a través de una reducción en la base imponible al estilo de la implantada en otros países de nuestro entorno.

La patronal está de acuerdo en la revisión de los coeficientes de amortización para que reflejen en todo caso la depreciación efectiva producida en cada ejercicio de los distintos activos empresariales pero no con el mantenimiento de la limitación del 70% sobre coeficiente máximo que se aplica en la actualidad.

Tampoco considera aceptable la introducción de una tributación mínima en el régimen de exención por doble imposición de dividendos o beneficios procedentes de la enajenación de participaciones en entidades no residentes.

"Una medida de este tipo perjudicaría en gran medida la expansión internacional de nuestras empresas afectando su competitividad internacional y, probablemente, produciría deslocalizaciones de grupos con consecuencias adversas para la economía y el empleo", subraya la CEOE.