4 de junio de 2020
 
Actualizado 28/11/2007 14:38:08 +00:00 CET

Economía/Fiscal.- Madrid, con un saldo de 12.300 millones de euros, duplica la balanza fiscal negativa de Cataluña

Cada madrileño recibió de la Administración Central una media de 2.300 euros menos de lo que aportó entre 1991 y 2005

MADRID, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares son las cuatro regiones que presentaron en el periodo 1991-2005 una balanza fiscal negativa, es decir, que recibieron menos de la Administración Pública Central de lo que aportaron con sus ingresos. El saldo negativo de Madrid, que ascendió a una media de 12.304 millones de euros en el periodo antes mencionado, duplicó al de Cataluña (-6.934 millones de euros) y se situó muy por encima del de Baleares (-770 millones) y del de la Comunidad Valenciana (-228 millones).

Así lo reflejan los resultados del estudio 'Las balanzas fiscales de las comunidades autónomas con la Administración Pública Central 1991-2005' presentado hoy en rueda de prensa por la Fundación BBVA y elaborado por los profesores Ezequiel Uriel y Ramón Barberán.

En términos generales, del informe se extrae la conclusión de que existe una intensa solidaridad interterritorial, al ser las regiones más ricas las que más aportan y las más pobres, las que más reciben. La excepción son las comunidades forales, País Vasco y Navarra, que pese a su mayor nivel de renta presentan una balanza fiscal positiva de 1.653 millones y 315,5 millones, respectivamente.

En cualquier caso, entre las regiones que registraron un saldo positivo en el periodo 1991-2005 destacó sobre todo Andalucía, con una balanza fiscal de 10.237 millones de euros, seguida de Galicia (3.849 millones), Castilla y León (3.535 millones), Castilla-La Mancha (2.633 millones), Canarias (2.556 millones) y Extremadura (2.523 millones).

Si se miden las balanzas fiscales en términos per cápita, Madrid presenta un saldo negativo de 2.302 euros por madrileño, frente a los 1.094 de Cataluña, los 915 euros de Baleares y los 37 euros de Comunidad Valenciana. Por el contrario, las regiones con un saldo positivo per cápita más alto son Melilla, con 3.394 euros, Ceuta (2.970 euros), Extremadura (2.375 euros) y Asturias (2.148 euros).

Los profesores Uriel y Barberán explicaron que para el cálculo de estas balanzas fiscales se ha diseñado una "rigurosa y compleja metodología" que ha seguido el enfoque carga-beneficio, según el cual los ingresos se imputan al territorio donde residen las personas que finalmente soportan su carga, con independencia del lugar de recaudación, y los gastos, al territorio donde residen las personas que consumen los servicios públicos o perciben los beneficios de las transferencias, al margen de dónde se localice el gasto.

Atendiendo a los ingresos imputados, las comunidades que más contribuyen a financiar la Administración Central son Madrid y Cataluña, con una aportación media per cápita de 7.826 euros y 6.754 euros, respectivamente, en el periodo 1991-2005. En las últimas posiciones se sitúan Navarra (3.590 euros), Canarias (3.765 euros), Extremadura (3.797 euros) y País Vasco (3.820 euros).

En cuanto a los gastos, la comunidad que más se beneficia de las transferencias de la Administración Central es Andalucía, seguida de Cataluña y Madrid. En términos per cápita, la lista la encabeza Asturias, con 7.574 euros, debido a la importancia relativa que tienen las prestaciones sociales y las ayudas a la minería en esta región. Las comunidades con un menor gasto per cápita son Navarra (4.174 euros) y País Vasco (4.612 euros).

HAY SOLIDARIDAD ENTRE REGIONES.

Para calcular las balanzas fiscales los autores han tenido en cuenta los ingresos y gastos de la Administración Central, de sus organismos autónomos y de la Seguridad Social. Cuando se excluye de los resultados la Seguridad Social en su nivel contributivo, el saldo de los territorios relativamente más ricos mejora, a través de una reducción de su déficit o un aumento de su superávit. La razón de esa mejora, explicó el profesor Uriel, se halla en que su saldo con la Seguridad Social contributiva es deficitario.

Al hilo de los resultados de este libro, el profesor Francisco Pérez, presente también en la rueda de prensa, subrayó que la solidaridad interregional es "un rasgo estructural" del Estado de las Autonomías que, además se sostiene en el tiempo. "El signo de las balanzas fiscales cambia muy poco a lo largo del tiempo y de los distintos gobiernos", afirmó Pérez.

Aunque, en general, las balanzas fiscales de las diferentes comunidades se corresponden con lo esperado, el profesor Pérez apuntó la existencia de algunas "anomalías", refiriéndose expresamente al caso de las comunidades forales que, pese a su mayor nivel de renta, "no participan" de la solidaridad entre regiones. Asimismo, añadió, los datos de este estudio reflejan que los "sentimientos de agravio aireados por ciertos grupos o comunidades autónomas" no responden de manera objetiva a la realidad.

Respecto a lo pactado en el Estatuto de Cataluña, el profesor Ramón Barberán aseguró que no dará como resultado un saldo "neutral", pues los cambios en la financiación autonómica tienen una "repercusión moderada" en los saldos fiscales.

Por su parte, Ezequiel Uriel apostó por que, a largo plazo, las comunidades con mayores ingresos sean contribuyentes netos, así como por que todas reciban las mismas dotaciones por persona en materias como la educación o la sanidad. "Lo contrario no sería razonable", precisó.