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MADRID 31 Mar. (EUROPA PRESS) -
Tres de cada cuatro autónomos (73%) temen un impacto negativo en sus actividades económicas de la escalada bélica por el conflicto en Irán, frente a un 24% que cree que no tendrá impacto y apenas un 3% que anticipa efectos positivos, según una encuesta realizada por la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (Uatae).
Para Uatae, este dato consolida un clima de incertidumbre que atraviesa al conjunto del colectivo en un contexto marcado por la inestabilidad geopolítica, la presión sobre los precios energéticos y el encarecimiento de costes que ya venían arrastrándose en los últimos años.
Además, según la organización de autónomos, la percepción de riesgo no se limita a sectores concretos, sino que se extiende de forma generalizada.
"Estos datos reflejan hasta qué punto el trabajo autónomo es especialmente vulnerable a las crisis globales, incluso cuando se originan a miles de kilómetros", ha avisado la secretaria general de Uatae, María José Landaburu, que ha indicado que el trabajo autónomo "no tiene margen" para absorber este tipo de crisis sin apoyo público y, por eso, es imprescindible anticiparse.
Asimismo, el análisis por ubicación ideológica muestra que, aunque existe una ligera tendencia a que las personas situadas más a la izquierda perciban con mayor intensidad los efectos negativos, las diferencias globales son reducidas.
En términos agregados, el temor es compartido por la izquierda, el centro y la derecha, con porcentajes muy similares en todos los bloques. Así, los datos indican que los votantes de los principales partidos de ámbito estatal (PP, PSOE, Sumar y Vox) superan todos el 70% en la previsión de efectos negativos sobre su actividad.
Por tanto, la preocupación por el impacto económico de la guerra no responde a una división ideológica marcada, sino a una percepción transversal de vulnerabilidad.
PIDEN ADAPTAR EL 'ESCUDO SOCIAL' AL TRABAJO AUTÓNOMO
Desde Uatae, advierten de la necesidad de seguir reforzando y ampliando las medidas que amortigüen el impacto de la incertidumbre internacional sobre el colectivo, reconociendo la rápida activación del 'escudo social' por parte del Gobierno, pero insistiendo en que debe adaptarse mejor a la realidad del trabajo autónomo.
"Si no se actúa con rapidez, esta crisis global volverá a traducirse en cierre de pequeños comercios y pérdida de actividad económica", ha expuesto Landaburu.
Además, ha señalado la importancia de avanzar en propuestas concretas como la figura del autónomo vulnerable para garantizar una protección efectiva.