Actualizado 08/01/2007 20:48 CET

Economía/Empresas.- El alcalde de Culleredo garantiza que no recalificará ningún terreno de la fábrica Henkel en La Toja

Muestra su "sorpresa" por el cierre de la empresa y la atribuye a que Henkel quiere concentrar producción para ahorrar costes

A CORUÑA, 8 Ene. (EUROPA PRESS) -

El alcalde de Culleredo, Julio Sacristán, garantizó hoy al Comité de Empresa que "el Ayuntamiento no va a recalificar ningún terreno de la fábrica de La Toja", en una reunión mantenida tras el anuncio de cierre de sus instalaciones para finales de este año y antes del encuentro que mañana mantendrá con representantes de Henkel en la Casa Consistorial.

El primer edil explicó que lejos de recalificar, Culleredo "es un municipio con una clara vocación industrial y esos terrenos no los perderán, sino todo lo contrario". Así, apuntó que en la zona de Alvedro, donde se asienta la fábrica, el plan general que salió en su día a información pública planteaba la creación de una bolsa de suelo industrial de más de 1.000.000 de metros cuadrados, "necesarios para atender las peticiones realizadas en los últimos años por distintas empresas al ayuntamiento".

En este sentido, comentó que tampoco la empresa propietaria de la fábrica pidió una recalificación de los terrenos. Sacristán explicó que tanto en la reunión que mantendrá mañana con los responsables de Henkel como la que celebrará el Comité de Empresa el miércoles por la tarde, ayuntamiento y trabajadores exigirán el mantenimiento de los puestos de trabajo al entender que la empresa, después de los diferentes procesos de mejora que realizó durante los últimos años, es "rentable y desde el punto de vista económico no hay razón ninguna para que la fábrica se cierre".

El alcalde entiende que tampoco existen problemas institucionales, ni con el ayuntamiento ni con la Xunta; ni de tipo medioambiental. Por ello, reiteró su "sorpresa y la de los trabajadores" por la decisión después de que hubiese una apuesta clara de la dirección de Henkel "de continuar el proceso de fabricación teniendo en cuenta que había obras de reforma y mejora de la fábrica adjudicadas y que se estaban ejecutando".

AHORRAR COSTES.

Ayuntamiento y trabajadores entienden que la única razón objetiva que puede llevar a la empresa a tomar la decisión es su pretensión de concentrar la producción para ahorrar costes y competir mejor en el mercado. "Contra esa decisión lucharemos, aunque somos concientes que cuando una multinacional de este tipo adopta una decisión de esta magnitud es difícil que se eche atrás", reconoció.

Durante la reunión de hoy el alcalde analizó con los representantes de los trabajadores la situación del personal, una situación "complicada, delicada, con 153 fijos afectados directamente, con una media de edad de 46 años, y más de 50 de forma indirecta".

Por su parte, el presidente del Comité de Empresa, Miguel Aguión, explicó que nada hacía pensar que se iba a llegar a esta situación después de las mejoras realizadas en la fábrica y los resultados económicos de la producción.

Apuntó que el objetivo ahora es "revertir esta situación, ya que el cierre no es por un tema económico, no es por un tema de recalificación de terrenos, pues no se pidió nada especial por parte de la empresa ni a la Xunta ni al ayuntamiento".

Por tanto, concluyó que esperarán los resultados de las reuniones que se produzcan estos días con la empresa tanto en la Xunta como en el ayuntamiento, como la que mantendrán con el Comité de Empresa el miércoles.