Economía/Laboral.- Los sindicatos internacionales CIOSL y CMT abogan por la fusión para hacer frente a la globalización

Europa Press Economía Finanzas
Actualizado: jueves, 1 julio 2004 18:46

BARCELONA, 1 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los secretarios generales de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) y de la Confederación Mundial del Trabajo (CMT), Guy Ryder y Willy Thys, respectivamente, abogaron hoy en Barcelona por la fusión sindical con el fin de hacer frente a los nuevos desafíos de la globalización y luchar en favor del trabajo digno de manera más efectiva.

Ryder y Thys relacionaron esta decisión con la Declaración de Barcelona, un documento consensuado por expertos y dirigentes sindicales en el Forum 2004 que resume las conclusiones de las cuatro jornadas del Diálogo sobre 'Culturas del trabajo'. El texto hace un diagnóstico "preocupante" de los derechos laborales en el mundo porque "centenares de millones" de personas "ven negado su acceso a un trabajo digno".

Según Ryder, "vamos por buen camino" para lograr una "unificación internacional sindical" con el fin de afrontar "desafíos nuevos" en un mundo cada vez más globalizado en el que es necesario "desarrollar elementos globlales".

Asimismo, indicó que las conversaciones entre la socialdemócrata CIOSL --a la que pertenecen los sindicatos españoles Comisiones Obreras y UGT-- y la democratocristiana CMT --donde está integrada la Unión Sindical Obrera-- han sido "muy positivas" y dijo que "dentro de poco vamos a ver los resultados de este proceso, por lo menos eso es lo que yo espero". La CIOSL celebrará su congreso mundial el próximo mes de diciembre.

Thys se mostró más cauto y dijo que el proceso de unificación es "un poco complejo" porque la CMT es "una organización más pequeña y con una tradición más antigua que se remota a 1919". Según Thys, "hay un momento para hacer las cosas y el contexto actual es muy interesante" para llevar a cabo la fusión de las confederaciones sindicales internacionales.

El dirigente de la CMT apostó por estudiar si "podremos ser más eficientes" en un mismo sindicato con un "pluralismo real y dinámico" y recordó que la confederación que dirige tomará una decisión al respecto en octubre. "Las discusiones informales son buenas y tal vez haya una esperanza" de que exista una única confederación mundial "fuerte para defender a los trabajadores con eficacia", apuntó.

SITUACION LABORAL "DRAMATICA" EN EL MUNDO.

El director del Diálogo 'Culturas del trabajo' y ex secretario general de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), Emilio Gabaglio, afirmó que, tras cuatro jornadas de debate, "nuestro diagnóstico en cuanto a la situación del empleo en el mundo es bastante dramático" y abogó por luchar "por los valores de la dignidad y por los derechos", algo en lo que "no se centra la economía global".

Gabaglio destacó la "necesidad de un cambio de rumbo apostando por otra clase de gobernanza mundial" y dijo que "hay que ir más allá de la reorientación de la política macroeconómica" y "volver a poner el trabajo humano en el centro y eje fundamental de una sociedad más justa, más humana y más sostenible". Para ello, abogó por "un movimiento sindical que debe cerrar filas y sumar fuerzas en el plano mundial".

En este sentido, la Declaración de Barcelona sobre las 'Culturas del Trabajo' pide a la UNESCO --organismo patrocinador del Forum 2004-- el "reconocimiento del trabajo como patrimonio de la humanidad, como señal de una nueva toma de conciencia del valor inestimable del trabajo y de la necesidad de hacerlo accesible a todos y a todas con plenitud de derechos y de dignidad".

La Declaración sostiene también que "el desempleo sigue siendo una lacra en muchos países y las nuevas formas de trabajo, demasiado a menudo, lejos de mejorar la calidad, incrementan la precariedad del trabajo. El trabajo infantil continúa siendo una realidad muy extendida y el trabajo femenino es tratado de forma discriminatoria".

"A su vez, los derechos laborales sufren recortes de todo tipo bajo la presión y el chantaje de una globalización de corte neoliberal que se ha convertido en el mayor vehículo de desregularización social en nombre de una competitividad elevada a criterio único de las decisiones económicas", añade el documento, que subraya que "un cambio de rumbo es necesario y urgente en las políticas nacionales e internacionales a fin de alcanzar un nuevo económico y social más justo y solidario".

Por parte de la CES, la sindicalista María Elena Andrés destacó que los sindicatos no están "contra la globalización", sino que se oponen al hecho de que esta mundialización "enriquezca a las multinacionales y no tenga como principal objetivo un reparto equilibrado de la riqueza, tanto en los países del Sur como del Norte".

CC.OO. Y UGT DEFIENDEN PLURALISMO Y UNIDAD DE ACCION EN ESPAÑA.

Por su parte, los secretarios generales de Comisiones Obreras y UGT, José María Fidalgo y Cándido Méndez, respectivamente, valoraron de forma positiva la posible fusión de las confederaciones sindicales internacionales, pero, a nivel español, defendieron la existencia de varias organizaciones que sumen fuerzas en objetivos comunes.

Fidalgo dijo que "somos partidarios de la unidad sindical" mundial y afirmó que "este tipo de construcciones hay que verlas bien, pero no hay que dar por hecho nada". Méndez dijo que "a nivel nacional, la realidad es la pluralidad, no la unicidad, no el sindicato único" y aseguró que el sindicalismo español puede aportar una "unidad de acción" desde la "pluralidad".

Preguntados por la baja afiliación sindical en España, en comparación con otros países de Europa, Fidalgo dijo que "los sindicatos españoles existimos en libertad desde hace 25 años" y "las relaciones laborales nunca han favorecido la afiliación sindical". Asimismo, destacó el "diálogo social" de los sindicatos con las patronales y el Gobierno, algo que "no es frecuente en otros países".

En este sentido, Méndez señaló que "en España, la vara de medir la representación de los sindicatos no es la afiliación, sino la negociación colectiva" y destacó que "más del 80 por ciento de los trabajadores tienen un convenio colectivo que los protege y los ampara".

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