Economía/Laboral.- Los trabajadores temporales y los mayores de 54 años tienen más riesgo de sufrir accidentes mortales

Actualizado 15/03/2007 14:33:18 CET

La mitad de las muertes por accidente tiene que ver con el tráfico y hay más siniestros mortales en las comunidades del noroeste

MADRID, 15 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los trabajadores mayores de 54 años y los que tienen contratos temporales son los colectivos con mayor riesgo de padecer un accidente laboral de carácter mortal, según un informe elaborado por el Observatorio de Salud Laboral y presentado hoy en rueda de prensa en la sede del Consejo Económico y Social (CES).

En concreto, los accidentes mortales son entre 2,5 y 3 veces más elevados entre los trabajadores temporales que entre los que disfrutan de un contrato indefinido. Asimismo, las lesiones de carácter no mortal son más habituales entre los trabajadores que no tienen un empleo fijo que entre los que sí lo tienen.

En el caso de los trabajadores mayores de 54 años, el director del Observatorio de Salud Laboral y catedrático de la Universidad Pompeu Fabra, Fernando García Benavides, explicó que "no están claras" las razones por las que este colectivo está más expuesto que otros a los siniestros mortales.

No obstante, indicó que uno de los motivos que podrían influir en ello es el hecho de que, con la edad, los trabajadores pierden resistencia ósea y acumulan más desgaste mental y físico, lo que les hace más vulnerables ante una situación de riesgo en el trabajo.

El informe revela además que los trabajadores manuales no cualificados, muchos de ellos inmigrantes que se han legalizado, tienen un mayor riesgo de padecer un accidente laboral. También son colectivos "diana" las mujeres y las jóvenes, al ser los que sufren en mayor medida la temporalidad.

Asimismo, el riesgo de muerte por accidente laboral es mayor en las comunidades autónomas del noroeste, mientras que las islas y algunas zonas del mediterráneo concentran un mayor número de siniestros no mortales. Estos patrones, manifestó Benavides, se mantienen a lo largo de los últimos diez años, por lo que instó al Gobierno central a realizar de manera "urgente" un estudio específico sobre esta materia que aclare la "fotografía" regional de la siniestralidad.

LA MITAD DE LAS MUERTES, EN DESPLAZAMIENTOS.

Los datos de este estudio apuntan además que casi la mitad de los accidentes mortales que se registran en España tienen que ver con desplazamientos de tráfico por motivos laborales o accidentes 'in itinere', es decir, aquellos siniestros que se producen en el trayecto de casa al trabajo y viceversa.

En este sentido, el informe señala que, aunque se han reducido en número, los accidentes 'in itinere' o en desplazamiento no presentan un descenso tan acusado como el que sí han registrado los siniestros mortales en los centros de trabajo en los últimos diez años.

"Estamos consiguiendo más éxito en la reducción de los accidentes dentro de las empresas que fuera de ellas", declaró Benavides, quien instó a la Administración a hacer esfuerzos en este tema para rebajar las cifras de la siniestralidad 'in itinere'.

INFRANOTIFICACIÓN DE ENFERMEDADES.

Según Benavides, la caída de los accidentes laborales en España, un país que sufre dos veces más de siniestros que en la UE-15, no se debe tanto a las políticas institucionales como al cambio que han experimentado el sistema productivo y las condiciones laborales.

De éstas últimas, denunció el profesor de la Pompeu Fabra, se sabe muy poco, porque apenas hay información, un déficit que emplazó a que sea corregido con más datos estadísticos, incluso recogidos en el mismo centro de trabajo.

De lo "poco que se sabe", Benavides resaltó que la mitad de los trabajadores de España, unos 9 millones, tienen que hacer grandes esfuerzos de concentración durante al menos el 50% de su jornada laboral, lo que les expone más ante situaciones de riesgo.

También se sabe que las enfermedades profesionales no se contabilizan bien en España. Al respecto, el director del Observatorio advirtió de que existe un "enorme desconocimiento" en esta materia, ya que las enfermedades de origen laboral se "infranotifican", hasta el punto de que las estadísticas dejan de reconocer cerca de 50.000 casos cada año.

En este sentido, Benavides emplazó a la administración sanitaria a aplicar la nueva normativa sobre enfermedades profesionales, en la que se faculta a los médicos del Sistema Nacional de Salud a informar de una posible enfermedad profesional cuando sospechen un posible origen laboral.