BRUSELAS, 29 Jul. (EUROPA PRESS) -
El comisario de Comercio, Karel de Gucht, ha dicho este lunes que las autoridades chinas están dispuestas a "debatir" con la Unión Europea la investigación lanzada sobre las exportaciones de vino europeo al gigante asiático, después de que las dos regiones hallaran el pasado fin de semana una solución a la disputa abierta por la entrada de paneles solares chinos a la UE a precios por debajo del mercado.
"Hay una ventana abierta para la discusión entre los productores europeos y chinos, y el Gobierno chino ha prometido que va a facilitar esas discusiones. Eso es lo acordado", ha declarado De Gucht en una rueda de prensa en Bruselas, para presentar los detalles de la "solución amistosa" pactada para el conflicto de los paneles solares.
El responsable comunitario ha explicado que esta "ventana" para el diálogo también se ha abierto en el caso de otra investigación que las autoridades chinas iniciaron sobre el sector europeo del polisilicio, material necesario para la fabricación de paneles solares.
Ambos expedientes fueron entendidos como una represalia de Pekín contra la decisión de Bruselas de imponer un gravamen medio del 47,6% a partir del 6 de agosto sobre los paneles solares procedentes de China, al entender que llegan al mercado comunitario a un precio muy inferior al del mercado y que dañan la competitividad de los fabricantes europeos.
Un primer arancel del 11,8% se ha estado aplicando desde el 6 de junio para permitir una aplicación progresiva del castigo y permitir la negociación.
La solución finalmente negociada por De Gucht con el Gobierno chino y la Cámara de Comercio del país necesita aún el visto bueno formal del colegio de comisarios, el próximo 2 de agosto, para que sea efectivo.
El pacto, que tiene carácter provisional, será de dos años y medio, hasta finales de 2015, según ha explicado el comisario, aunque podría extenderse hasta los cinco años si se convierte en medida definitiva. Bruselas, con todo, podría proponer que el tiempo máximo fuera de dos años y medio, no cinco, según han señalado fuentes comunitarias.
Para cerrar la guerra sobre los paneles solares, una gran mayoría de los productores chinos han acordado fijar un "precio voluntario" que marque el umbral mínimo de sus ventas en la UE, aplicable a un volumen anual predeterminado, para evitar el dumping (bajada de precios artificial).
Las empresas que han aceptado esta solución representan el 70% de los productores chinos y, por tanto, quedarán libres del arancel del 47,6% que impondrá la UE desde el 6 agosto, que, sin embargo, se seguirá aplicando al 30% restante de productores, que no participan de este compromiso.