2 de junio de 2020
 
Publicado 20/05/2020 11:33:56 +02:00CET

Fedea prevé acuerdo para el presupuesto europeo en el segundo semestre y teme que España aporte más que reciba

Se ha desplegado una bandera de la UE sobre la fachada principal de la Real Casa de Correos para conmemorar el Día de Europa, que se celebra el 9 de mayo, en Madrid (España) a 9 de mayo de 2020.
Se ha desplegado una bandera de la UE sobre la fachada principal de la Real Casa de Correos para conmemorar el Día de Europa, que se celebra el 9 de mayo, en Madrid (España) a 9 de mayo de 2020. - Comunidad de Madrid

MADRID, 20 May. (EUROPA PRESS) -

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) cree que la situación de emergencia sanitaria, económica y social augura una negociación sobre el marco financiero plurianual de la Unión Europea (UE) "más complicada" que, junto al nuevo instrumento de recuperación, prevé que se acuerde en la segunda mitad del año, al tiempo que avisa de que la defensa de las posiciones del grupo de "amigos de la cohesión" podría hacer que España termine aportando más de lo que recibe si se mantiene o aumenta el tamaño del presupuesto.

Así lo señala en una nota sobre 'Las cuentas de la Unión Europea: el marco financiero plurianual', en el que Eva Valle (QED Economics) señala que la aprobación rápida del nuevo presupuesto europeo para el periodo 2021-2027 es más necesaria que nunca" y deberá negociarse en paralelo con el nuevo instrumento europeo de recuperación.

Valle explica que la negociación del marco financiero ha sido "especialmente compleja" por el consenso de la necesidad de dar respuesta a retos comunes como la revolución digital, el cambio climático, la inmigración o la seguridad, algo "particularmente importante" en un contexto en el que la gran recesión y la crisis sanitaria "han alimentado el sentimiento euroescéptico o abiertamente antieuropeo".

A esto se suma la salida del Reino Unido de la UE, que introduce una "dificultad adicional" para alcanzar un acuerdo y la reconstrucción de la economía europea tras la "mayor crisis sanitaria y económica de su historia".

Según Fedea, de las posiciones expuestas de cada uno de los Estados miembros se puede vislumbrar la posibilidad de un acuerdo en la segunda mitad de 2020 y la pandemia lo hará "más probable", aunque es posible que éste deba alcanzarse en paralelo a los avances en el nuevo instrumento de recuperación, que introduce nuevos elementos en la negociación.

"Los efectos asimétricos de la crisis en países con menos margen
presupuestario afectarán al resultado de la negociación", lo que podría llevar a que la consecución de estos, a través tanto del MFP como del nuevo instrumento, suponga "cesiones en algunas de las posiciones que estos países defendían en el marco financiero hasta ahora", avisa Fedea, que cree que las posiciones más proclives a disminuir el peso del presupuesto comunitario se vean debilitadas en el nuevo contexto, pero ello podría llevar a la no eliminación de las compensaciones.

En detalle, Fedea cree que el tamaño del presupuesto se mantendría en torno al propuesto por la Comisión, ya que aumentarlo dificultaría el acuerdo con los contribuyentes netos y dificultaría eliminar las compensaciones. Además, los recursos adicionales específicos para hacer frente a la recuperación se canalizarán a través del nuevo instrumento.

A su juicio, las políticas tradicionales reducirán su peso en el gasto respecto al marco actual, pero se producirá una reducción algo menor que la propuesta en la PAC, con un cambio de criterio "menos radical que el pretendido por la Comisión", y algo mayor en cohesión. También cree que en cohesión se aumenten algo los límites máximos de gasto respecto al PIB nacional en relación con la propuesta y que se introduzca la posibilidad de reducir la financiación si se incumple el "imperio de la ley".

Igualmente, opina que el peso de las nuevas prioridades aumentará respecto al marco actual pero algo menos que la propuesta de la Comisión y que habrá más incentivos a aprobar nuevos recursos propios, al tiempo que se podrían integrar todos los instrumentos de gestión de crisis y aumentar su dotación.

"A ESPAÑA PODRÍA INTERESARLE UNA REVISIÓN INTERMEDIA"

Para Fedea, un acuerdo entre Alemania y Francia es condición necesaria para posibilitar una aprobación del marco y ve "muy posible" que para acordar el MFP y el instrumento de recuperación España exija fondos específicos suficientes para hacer frente a la situación post Covid y, a cambio, ceda en algún otro que hasta ahora había defendido en el presupuesto.

Concretamente sobre España, apunta que está cerca de ser contribuyente neto por lo que para obtener el mejor saldo posible, un mayor tamaño del MFP debe conllevar una asignación suficiente en la partida de la que obtiene más retornos (PAC). En cohesión, subraya que no se tuvo en cuenta el efecto diferencial de la crisis en España, lo que "debería situarla en una posición ventajosa en la actual negociación".

Sin embargo, dada la metodología usada en el cálculo de la
asignación de fondos, advierte de que el retraso en el acuerdo le perjudica, por lo que el resultado final "está por ver". "La defensa a ultranza de las posiciones del grupo de "Amigos de la Cohesión" podría resultar en que España termine aportando más de lo que recibe, si se mantiene (o aumenta) el tamaño del presupuesto y, además, éste se reparte más hacia las nuevas políticas y la
cohesión, en detrimento de la PAC", explica.

Así, cree que a España podría interesarle defender una revisión intermedia del MFP en la que puedan corregirse las asignaciones en cohesión para tener en cuenta el efecto diferencial de la crisis.

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