29 de marzo de 2020
 
Publicado 25/03/2020 13:52:12CET

Funcas prevé una caída del PIB del 3% este año y un avance del 2,8% en 2021 si la situación mejora desde mayo

Dinero
Dinero - PIXABAY - Archivo

Cree que las medidas económicas para paliar el Covid-19 podrían elevar el déficit al 5,5% del PIB este año

MADRID, 25 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) prevé una contracción del PIB del 3% en 2020, cuando el déficit podría alcanzar el 5,5% del PIB como consecuencia de las medidas de mitigación del Covid-19 aprobadas, y un crecimiento del 2,8% en 2021 si la situación sanitaria empieza a mejorar desde el mes de mayo, por lo que prevé una evolución económica en forma de "U" y no de "V" como proyecta el Gobierno, ya que la vuelta a la normalidad en sectores como el turístico será "relativamente lenta".

Así figura en el último número de 'Cuadernos de Información Económica', publicación editada por Funcas, que recoge estas previsiones en un artículo de Raymond Torres y de María Jesús Fernández, en el que se advierte de que la pandemia del Covid-19, la crisis sanitaria generada y las medidas adoptadas para su contención suponen "un shock para la economía del que no existen precedentes en la historia reciente".

A pesar de la dificultad para realizar previsiones, Funcas ha llevado a cabo un ejercicio de simulación bajo la hipótesis de una crisis sanitaria limitada en el tiempo que permitiría la relajación de las medidas de confinamiento antes del verano, lo que da como resultado una contracción del PIB del 3% este año, tras una caída "severa" en el primer semestre, seguida de un rebote en el segundo aunque sin recuperar todo el terreno perdido.

Asimismo, la recuperación en la segunda mitad del año de gran parte de la actividad daría lugar en 2021 a un crecimiento de la economía del 2,8%. Por consiguiente, Funcas augura una evolución en forma de "U" y no de "V", como esperaba el Gobierno, ya que la vuelta a la normalidad en sectores como el turístico será "relativamente lenta".

En este sentido, apunta que el principal riesgo es que la pandemia se prolongue más de lo que se espera, puesto que si apareciesen nuevos brotes víricos durante el verano o en los meses posteriores, la economía "se resentiría y el efecto rebote se retrasaría".

La estimación de Funcas se basa en el supuesto de que la situación sanitaria mejore a partir de mayo, según la experiencia de países asiáticos que ya empiezan a recuperarse como China y Corea del Sur, y tiene en cuenta las recientes medidas aprobadas por el Gobierno y el Banco Central Europeo (BCE). Este escenario facilitaría la relajación de las medidas de emergencia y restauraría las cadenas productivas.

LAS MEDIDAS PODRÍAN DISPARAR EL DÉFICIT AL 5,5%

La reactivación prevista a partir del tercer trimestre descansa, por tanto, sobre la hipótesis de una respuesta de la política económica "a la altura de las circunstancias", que permita conservar el aparato productivo, mantener el empleo en empresas sostenibles y asegurar que el efecto rebote es el esperado.

A este respecto, Funcas afirma que el plan de choque de apoyo a la liquidez de las empresas mediante avales y garantías públicas por importe de 100.000 millones de euros, cerca del 8% del PIB, "contará con el concurso de la banca para facilitar a las empresas dicha financiación, que podría llegar a duplicarse en función del multiplicador del crédito concedido".

Por otro lado, apunta que las medidas orientadas a mantener el empleo y a complementar los ingresos de los colectivos en dificultad añaden otros 20.000 millones de euros, el 1,6% del PIB, que, siendo necesarios, impactarán en el déficit público. Junto a la erosión de la base recaudatoria, este podría llegar al 5,5% del PIB en 2020.

Por último, junto a una posible extensión geográfica y temporal mayor de lo previsto, advierte de que otro de los riesgos es que la situación degenere en una crisis financiera y de deuda, con primas de riesgo crecientes.

PIDE UN PROGRAMA EUROPEO DE EMERGENCIA FINANCIADO CON EUROBONOS

A este respecto, subraya que es "clave" la actuación del BCE. "La aprobación de un programa de compra de títulos de deuda pública y corporativa por importe de 750.000 millones de euros moderó la subida de las primas de riesgo de los países más afectados y lanzó a los mercados un mensaje de cohesión interna en el seno de la eurozona", valora.

Para Funcas, la crisis del Covid-19 también es una prueba para la gobernanza europea. De momento, señala que "aún se espera una respuesta de la Unión Europea proporcional a la dimensión del problema" y que "no basta con aplicar la cláusula de salvaguarda que suspende de forma temporal el cumplimiento de los objetivos de déficit público".

En su opinión, la situación requiere medidas como la puesta en marcha de un programa europeo de emergencia, financiado por eurobonos, una mayor implicación del MEDE o la implementación de un programa europeo de inversión pública que facilite la salida de la crisis. En definitiva, pide "una respuesta cooperativa y robusta a la altura de las circunstancias".

Contador