El presidente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el juramento del cargo del 'guardián del dólar'. - Europa Press/Contacto/Yuri Gripas-Pool
MADRID, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -
La primera reunión de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos con Kevin Warsh al mando tendrá lugar este miércoles, 17 de junio, y el consenso de los analistas apunta a que mantendrá los tipos de interés intactos ante la incertidumbre que todavía genera la evolución de la inflación en los próximos meses, presionada por la guerra de Irán y el tensionamiento de los mercados energéticos.
Sin embargo, esta dirección contrasta con las intenciones declaradas antes de acceder al cargo de presidente de la Fed, cuando Warsh defendió que la implementación de la IA en la economía estadounidense permitiría aumentar la productividad y rebajar el precio del dinero, tesis que le valió la confianza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para su nominación al cargo.
En recientes declaraciones, el nuevo 'guardián del dólar' ha moderado sus opiniones respecto reducir la tasa de referencia en un momento marcado por la guerra de Irán que parece haber truncado sus planes. "El presidente nunca me pidió que me comprometiera a recortar los tipos de interés", destacó Warsh ante el Senado, reivindicando la independencia del banco central.
En esta línea, David Meier, economista de Julius Bauer, ha destacado que "el dólar estadounidense se ve respaldado a corto plazo por un crecimiento sólido", por lo que "la Reserva Federal descarta recortes de tipos".
El mandato dual del banco central, máximo empleo y estabilidad de precios, dificulta la posibilidad de rebajas en el precio del dinero teniendo en cuenta los datos de inflación y empleo del país norteamericano.
Por un lado, la inflación en la economía estadounidense saltó en mayo al 4,2%, lo que supone niveles máximos desde hace tres años, mientras que los datos de abril y marzo, 3,8% y 3,3%, respectivamente, reflejan una tendencia alcista de los precios, influida sobre todo por la presión de los mercados petroleros a raíz del cierre del estrecho de Ormuz que ha mermado el suministro mundial de crudo.
En la otra parte, el mercado laboral de Estados Unidos ha mostrado un fuerte desempeño en los últimos meses con la creación de 172.000 nuevos puestos de trabajo en el mes de mayo, última cifra disponible, lo que superó todas las expectativas que pronosticaban una menor generación de empleo, mientras que la tasa de paro se mantuvo sin cambios en el 4,3%.
"Los tipos de interés de EEUU siguen siendo considerablemente más elevados que en Europa y la Fed cuenta con un mandato dual: debe gestionar tanto la inflación como el empleo. La inflación continúa siendo motivo de preocupación, pero el mercado laboral ya no se encuentra tan tensionado como en el periodo posterior a la pandemia de la Covid-19", han indicado los analistas de Indosuez Wealth Management.
Además, la decisión sobre la dirección de los tipos de interés queda sometida a votación por los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Fed --formado por 12 miembros--, algunos de los que ya han mostrado su oposición al sesgo expansivo que el banco central mantiene hasta la fecha.
En la anterior reunión del instituto emisor, tres de los gobernadores --Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan--, a pesar de votar a favor no modificar la tasa de referencia, mostraron con un voto de rechazo su oposición al lenguaje utilizado por la Fed bajo el argumento de que apuntaba a una posible reducción de los tipos en futuras decisiones de política monetaria.
Igualmente, el presidente saliente del instituto emisor, Jerome Powell. ha decidido continuar como gobernador, tras los ataques de la Administración Trump y la investigación en su contra --cerrada para facilitar el nombramiento de Warsh--, y ha sido criticado por el Gobierno por su reticencia a bajar los tipos.
Incluso, parece que hasta el propio Donald Trump ha asumido que plantear una rebaja de los tipos antes de que finalice la guerra de Irán resulta complicado. "No se pueden analizar las cifras hasta que termine la guerra", reconoció el mandatario en una entrevista.
LAS POSIBILIDADES DE LA FED EN LOS PRÓXIMOS MESES
A pesar de que la mayoría de los analistas no prevén cambios en esta reunión, los pronósticos sobre cuál será el camino de la Fed en sus próximas decisiones de política monetaria difieren entre quienes mantienen que rebajará los tipos, tal y como apuntaban las expectativas previas a la guerra, y quienes consideran que la nueva situación macroeconómica justifica una política más restrictiva.
"La razón por la que mantenemos nuestra visión de que el próximo movimiento de la Fed seguirá siendo una normalización gradual de los tipos en el medio plazo radica en que, más allá de las presiones inflacionistas de corto plazo (...), los factores fundamentales que impulsan la inflación subyacente no parecen tan inflacionistas como temen los inversores", defienden desde Indosuez Wealth Management.
Aún así, los analistas han sostenido que la prolongación de la guerra, continuando con las dificultades en las cadenas de suministro, y la extensión de los efectos de segunda ronda a la economía norteamericana podrían justificar incrementos en el futuro.
Por otro lado, la evolución de la inflación, el desempeño del mercado laboral, los elevados índices del PMI industrial y no industrial y la posibilidad de imponer nuevos aranceles, "todo ello refuerza la probabilidad de que la Fed suba los tipos antes de que termine el año", según Edmond de Rothschild AM.